Tag Archives: Derechos reproductivos

Un derecho que tiene amplio respaldo en la sociedad

 

Una encuesta revela que el 56 por ciento considera que el Estado debe garantizar los abortos en los servicios de salud. El estudio fue realizado en el área metropolitana por Ibarómetro. Por primera vez, hoy el Congreso debate un proyecto de despenalización.

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Ser madres hoy (Argentina)

Por Flor Monfort
Viernes, 21 de octubre de 2011
PAGINA 12

Si el aborto está criminalizado y las mujeres son forzadas a una maternidad no deseada –si es que no quieren cometer delitos–, ¿por qué genera espanto que la Justicia haya forzado a un hombre a convertirse en padre autorizando a su ex mujer a implantarse un embrión al que había aportado material genético? Si la ley de matrimonio igualitario habilita a dos mujeres casadas a ser madres del mismo hijo o hija más allá del vínculo biológico, ¿por qué esta posibilidad no se extiende a los niños y niñas nacidos en parejas co-maternales antes de la ley o en parejas que no quieren casarse? Lo que está detrás de estas preguntas y debates cruzados es qué es lo que convierte a alguien en madre o en padre en un contexto de nuevas tecnologías reproductivas y realidades familiares que postergan lo biológico para poner en primer plano el deseo y la voluntad de tener un hijo o una hija.

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Reprogramación de entrega de abstracts

El II Congreso Latinoamericano Jurídico sobre Derechos Reproductivos viene generando gran expectativa entre la comunidad jurídica latinoamericana y la región del Caribe.

Debido a ello, el presente boletín es para informarles que estamos reprogramando la fecha de entrega de los abstracts para la postulación de 5 becas integrales para poder asistir a la segunda versión del Congreso Latinoamericano Jurídico sobre Derechos Reproductivos que se celebrara en San Jose, Costa Rica del 28-30 de noviembre, 2011.

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Culpables ¿Hasta cuándo?


Reclaman orientación sobre el derecho al aborto (PR)

martes, 28 de septiembre de 2010
Alex Figueroa Cancel
Tomado de Primera Hora

Aunque el aborto es legal en Puerto Rico, el gobierno les ha fallado a las mujeres al no orientarlas sobre los derechos que tienen con relación a la salud sexual y reproductiva.

Así lo reclamó hoy una veintena de mujeres que se manifestaron frente al Capitolio para denunciar que el “Estado en Puerto Rico se ha convertido en un fotuto de las organizaciones religiosas fundamentalistas, dejando atrás su deber de educar a nuestras niñas y mujeres, sobre las conductas que tienen que observar para preservar su vida”.

La actividad se llevó a cabo en la misma jornada cuando se celebra la Campaña por la Despenalización del Aborto en Latinoamérica.

El grupo de mujeres desfiló hasta la plazoleta del lado norte del Capitolio, cada una cargando lo que parecían huevos gigantescos, simbolizando pesos que cargan las mujeres a diario debido a la violencia, paternidad irresponsable, pobreza, dolor, religión y discrimen, entre otros.

“Estamos llamando la atención con respecto a los derechos sexuales y reproductivos en Puerto Rico. Contrario a otros lugares de Latinoamérica, en Puerto Rico el aborto es legal”, sostuvo Feldman. “Sin embargo, estamos llamando la atención a la falta de información, a la falta de educación de los derechos sexuales y reproductivos en Puerto Rico”.

Feldman destacó que se estima en 800,000 los abortos que se realizan cada año en el resto de Latinoamérica, donde no es legal, con excepción de Cuba. Añadió que en los países donde es legal, se registra una cantidad menor de abortos. No obstante, considera que la falta de orientación conlleva tener hijos no deseados, lo que desemboca muchas veces en problemáticas sociales que aquejan a las familias puertorriqueñas.

“Donde está la necesidad crasa es en la parte de educación, mucho antes de que se necesite el servicio de terminación de aborto. Las mujeres tenemos muchos derechos sexuales y reproductivos. Entre ellos, está el aborto, la adopción, los anticonceptivos, el derecho a una relación saludable y libre de violencia y el derecho a escoger cuántos hijos va a tener, cuándo los va a tener y con quién uno se va a relacionar para formar una familia”, dijo Feldman.

“Esos temas no se están discutiendo a cabalidad en las escuelas, en las clínicas de salud, en los espacios donde se pueden desarrollar estas conversaciones cuando las muchachas todavía son jóvenes”, afirmó.

Coartan libertad de expresión en el Capitolio a grupo de feministas

Se suscita otra violación a la libertad de expresión en la Casa de las Leyes. A la líder feminista Alana Feldman se le impidió esta mañana visitar las oficinas de los legisladores para entregar material educativo sobre el aborto en Latinoamérica.

Cinco guardias de seguridad, en momentos distintos, le dijeron a Feldman que está prohibido entrar con material “de propaganda” al edificio.

La líder feminista acudió a la oficina del presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, para pedir explicaciones y ahí la ayudante del líder senatorial Kathy Erazo le pidió disculpas por lo sucedido.

Erazo le indicó que las únicas instrucciones que hay con respecto a las visitas del público a la Casa de las Leyes es que la persona se identifique, informe a quién va a visitar y con qué propósito.

Esta mañana, a Feldman incluso se le prohibió exhibir en la solapa de su blusa un botón que leía “Por el derecho a decidir”.

Los guardias le llegaron a plantear que si algún legislador estaba interesado en el material que ella pretendía entregarles, éste debía salir a buscarlo fuera.

Una de las guardias de seguridad que atiende el acceso al Capitolio, Julie Laboy, señaló que la líder de “Taller Salud” participaba de la manifestación que un grupo de feminista llevó a cabo esta mañana frente a la Casa de las Leyes y que las instrucciones que ella ha recibido de parte de la Oficina de Seguridad del Capitolio es que no se puede dejar pasar a nadie “con propaganda”.

A Feldman se le entregó su botón y las hojas que ya está repartiendo entre los legisladores.

Maritza Díaz Alcaide / Primera Hora


Joven de 13 años defiende reproducción asistida

Por Daniel Rivera Vargas / drivera2@elnuevodia.com
Tomado de Endi.com

Con gran aplomo, Marla Zoé Alvarado Torrado, una hatillana de 13 años y estudiante de octavo grado, se sentó a deponer en un salón de audiencias lleno ante la Comisión de lo Jurídico Penal del Senado de Puerto Rico.

Allí defendió la reproducción asistida, que hoy pretende ser criminalizada por un proyecto de ley.

La joven dijo que ella es producto de la reproducción asistida, y que esperaba que no se le coartara a otras familias la oportunidad de tener hijos a través de este método.

“La triste realidad es que generaciones futuras se podrían ver afectadas por este proyecto.

Me pregunto si ustedes conocen a alguien o han vivido en carne propia el desear tener un hijo y no poder. Créanme que además de nuestra propia historia, conozco otras más”, dijo la estudiante de Northern Caribbean Christian Academuy, en Camuy.

Al final, su madre, Nyvia Torrado, quien la grabó en vídeo, aplaudió emocionada.
No hubo preguntas a la chica, aunque la senadora que presentó el proyecto 1568, Lucy Arce, indicó tras la ponencia de la joven que “me alegra que se abra al tema a discusión”.

“La intención no es prohibir (la reproducción asistida) sino regular”, explicó la legisladora novoprogresista.

La joven y sus padres hablaron con El Nuevo Día en un aparte durante la vista pública.
“Me siento bien porque estoy representando a niños que nacieron por la reproducción asistida”, afirmó la joven, que dice conocer otros niños procreados de la misma manera, pero muy pequeños para estar allí.

¿Qué pensante al enterarte que querían prohibir parte de la reproducción asistida?, se le preguntó.

“No me sentí bien, si yo nací de esa manera”, respondió la adolescente.

Para su madre Nyvia, es “aberrante” que traten de restringir la reproducción asistida.

“¿Por qué nos privan de llevar acabo nuestra reproducción. Todos tenemos derechos, nosotros tuvimos problemas, lo tratamos con medicamentos y luego inseminación”, afirmó la madre.
“No hay dinero que pague la felicidad de traer un niño al mundo”, agregó.

Su padre, José Alvarado, comentó que desde pequeña le explicaron a la niña cómo fue traída el mundo.

La niña fue concebida mediante inseminación.

El proyecto de ley no toca esa forma de reproducción asistida, sino que convierte en delito pagar para que alguien preste su vientre, el procrear de personas muertas y concebir de donantes anónimos.

“Yo pienso que lo deben mantener como está”, afirmó Marla Zoé.

Marla Zoé no fue la única beneficiaria de reproducción asistida que compareció a la vista.
También dio su testimonio Marily Vargas, la madre de Isabella Mía, la niña concebida en el vientre de su abuela que obtuvo mucha publicidad en años recientes.

“Aquel que no pase por la difícil situación de querer tener hijos y no poder por padecer de alguna condición de infertilidad o imposibilidad física no puede sentir la angustia y el sufrimiento de nosotros los pacientes. Tener un hijo no es un capricho, es un milagro, un pacto de amor”, afirmó Vargas en su ponencia.

A la vista pública también comparecieron médicos y otros expertos que se expresaron tanto a favor como en contra del proyecto.

“Se propone criminalizar una práctica que se lleva haciendo en Puerto Rico hace 25 años”, comentó el presidente de la comisión, José Emilio González.


Baja por primera vez el número de abortos en España

Las interrupciones del embarazo descendieron un 3% el año pasado.- La caída de la inmigración y la venta libre de la píldora del día siguiente, factores clave.

Madrid
13/09/2010
Tomado de El País

Baja el número de abortos en España; y lo hace por primera vez desde que se legalizó la interrupción voluntaria del embarazo, hace 25 años, aunque sólo existen estadísticas oficiales a partir de 1998. Según datos de las comunidades autónomas a los que ha tenido acceso la cadena SER, en 2009 el número de mujeres que han decido poner fin a su embarazo ha descendido un 3%. El año pasado se practicaron alrededor de 112.000 abortos, unos 4.000 menos que en 2008, según los primeros datos, aún provisionales.

EL PAÍS ya avanzó en mayo que las clínicas acreditadas para este tipo de intervenciones- que realizan el 98% de los abortos- habían detectado que sus pacientes se habían reducido.

La caída en la inmigración -el 43,6% de las mujeres que abortaron en 2008 no eran españolas- y la venta libre de la píldora del día siguiente desde el pasado septiembre son dos aspectos clave, según los expertos, de esta disminución. Sin embargo, apuntan, la crisis también lleva a las mujeres -sobre todo a las que menos medios tienen- a recurrir a métodos de aborto inseguro.

Los datos preliminares del cierre del número de abortos en 2009, con ese histórico descenso, llegan poco después de la entrada en vigor de la nueva Ley del Aborto, que arrancó con polémica, ya que algunas comunidades autónomas intentaron rebelarse contra la norma. En el mes de junio, el PP elevó un recurso contra la ley ante el Constitucional. El alto tribunal decidió en mayo no suspender la ley, pero aún no ha dictado sentencia.


A Dream Deferred, Almost Too Long

By KAREN CROUSE
Published: August 29, 2010

LAKE MARY, Fla. — During a doubles lesson at an Orlando sports club this month, Gigi Fernandez dragged her tennis racket along the service line. She told the women gathered around her to picture the line as the edge of a cliff: they stepped beyond it at their peril.

Fernandez always seemed perfectly positioned on the court, winning 17 Grand Slam doubles titles and reaching No. 1 before retiring in 1997 at age 33. It was only when she tried to have a baby in her 40s that she found herself on the wrong side of the line.

The odds of becoming pregnant plunge for women over 35, but Fernandez, whose grace at the net was often overshadowed by a trigger temper, forged ahead. She was imbued with the world-class athlete’s mind-set that where there’s a will, there’s a way.

Seven unsuccessful fertility treatments later, Fernandez sat with her partner, Jane Geddes, and listened numbly as her doctor said that her eggs were old and that her Hall of Fame tennis career had contributed to her inability to conceive.

“It was crushing,” Fernandez said, adding, “I felt almost like I wished I would have never played tennis.”

Fernandez’s globe-trotting career made it difficult to sustain a long-term relationship. She met Geddes, four years older and an 11-time winner on the L.P.G.A. Tour, the year she retired.

It was a case of opposites attracting. Geddes’s optimistic and easygoing demeanor smoothes Fernandez’s jagged edges. And Fernandez’s passionate nature makes life more vibrant for Geddes, who has degrees in criminology and law and works for the L.P.G.A. Tour. They had been a couple for five years when they decided to have a child, neither dreaming such an elemental desire would become such a nightmare.

“As an athlete, you have this attitude, ‘I can do anything with my body,’ ” Fernandez said. “That’s how you think. So your biological clock is ticking, but you’re in denial.”

Fernandez tells her tennis students to always play the percentages. It is sound advice in matters of reproduction, too.

Dr. David L. Keefe, the chairman of obstetrics and gynecology at New York University Langone Medical Center, said natural fertility rates for women declined gradually from ages 35 to 38 and more precipitously after that.

In a telephone interview, Keefe, who did not treat Fernandez, said he would advise professional athletes in their early 20s to consider freezing their eggs.

Fernandez said: “I would not have done that because I was so psychotic about my body. I would have never risked taking the hormones and the retrieval and dealing with any adverse effects. I wouldn’t even give blood.”

The intense physical stress that world-class athletes subject their bodies to can lead to ovulation dysfunction. Fernandez thought back to all the menstrual periods she missed in her 20s because of her intense training and how, at the time, that proved more a convenience than a cause for concern.

Based on her experience, Fernandez said she would counsel women in professional sports to start planning for motherhood in their late 20s, rather than a decade later as she did.

“I was so selfish in those years,” she said. “I felt like I had to be. I felt like tennis was so all-encompassing.”

It was not until the summer of 2008, using donated eggs and sperm, that Fernandez became pregnant. When she gave birth to twins, Karson and Madison Fernandez-Geddes, in April 2009, two months after her 45th birthday, the vanity plate on her sport-utility vehicle assumed a new meaning: DBLE GLD no longer referred only to her 1992 and 1996 Olympic doubles titles.

From Pro to Parent

Fernandez, 46, a native of Puerto Rico, started playing tennis at 7 and developed quick hands at the net by returning balls her father, Tuto, tossed as if he were feeding a wood chipper. She accepted a scholarship to Clemson and turned pro shortly after making the 1993 N.C.A.A. singles final as a freshman.

Over the next 15 years, Fernandez won 68 women’s doubles titles. Her most successful partnership was with Natasha Zvereva, with whom she won 14 Grand Slam events. They will compete next week in the Champions Invitational at the United States Open.

After retiring, Fernandez, who was inducted into the International Tennis Hall of Fame this year alongside Zvereva, tried on different identities. She became a scratch golfer, earned her real estate license, took classes at the University of South Florida and coached tennis. On the cusp of 40, Fernandez set her sights on motherhood.

“Gigi’s one of those people who is like, ‘I want it and I want it now,’ ” Geddes said. “So it became her greatest challenge.”

Fernandez and Geddes said they spent five years and roughly $100,000 in a quest to become parents.

“My role, as it often is, was to be the cup-half-full person,” Geddes said, adding, “It’s an unbelievable process of low lows and high highs but unfortunately nothing in between.”

With every failed intrauterine insemination or in vitro fertilization attempt, Fernandez became more distraught. Speaking of Geddes, she said, “I think she hated how obsessive and relentless I became with the process and how upset I became after every failed attempt.”

Fernandez recalled one drive home from the doctor when Geddes steered the car to the side of the road, stopped and said: “That’s it. We are done with this.”

Geddes said it was hard to see Fernandez in such distress. “Halfway through it, I told her she had to stop taking all these drugs,” Geddes said. “She was, like, psychotic.”

Fernandez said: “The hormone treatment was intensely emotional. I don’t say I was suicidal, but I had suicidal thoughts. My thought was, what’s the point of living if I can’t have a child?”

Despite all that she had accomplished in tennis, Fernandez said, “There’s this implication that women are here to bear children, and if you can’t bear children, you’re useless.”

In 2007, the couple tried adoption. Fernandez said she filled out a lengthy questionnaire to begin the process in Florida only to be stopped by the final question.

“It was, ‘What is your sexual preference?’ ” Fernandez said.

When months passed and their papers were lost in a shuffle of caseworkers, they pursued adoption in California. Twice they were chosen by a birth mother in a process Fernandez described as “very anxiety-producing.”

In each case, Fernandez said, they paid the mother’s expenses, including medical costs, food and rent, only to have each change her mind late in the pregnancy.

When the second adoption fell through in the spring of 2008, Fernandez and Geddes were emotionally and financially drained.

“It felt sort of like it’s not supposed to happen,” Geddes said.

A Friend’s Gift

During the time Fernandez and Geddes were focused on adopting, they became friends with Monika Kosc, who was recently divorced and childless. Kosc said her heart ached for the couple, whose distress was palpable.

One day, she asked Fernandez, “What do you need to have a baby?”

“I need eggs,” Fernandez replied.

“I have eggs,” Kosc said. “You can have some of mine.”

Kosc, who was 36, went for mandatory counseling before agreeing to the procedure. She injected herself with hormones for two weeks. In August 2008, she produced eggs that were fertilized with sperm from an anonymous donor. Fernandez’s doctor, Mark P. Trolice, implanted two embryos in Fernandez’s uterus. Fernandez was in New York for the Champions Invitational when she received a voice-mail message from her doctor. She met Geddes at their hotel before calling back.

“When he said ‘You are pregnant,’ we screamed,” Fernandez wrote in an e-mail. “I cried. The entire hallway knew something had happened in our room!!”

As a precaution, Fernandez withdrew from the Open. The twins were delivered by Caesarean section six weeks early because she had developed high blood pressure.

Now Fernandez works from home, scheduling tennis lessons and business meetings for when the twins are at preschool. Geddes, the 1986 United States Women’s Open champion, commutes 40 miles each way to L.P.G.A. headquarters in Daytona Beach and travels extensively.

The trips are the worst, said Geddes, who told of returning from an overseas event last month and getting a cold shoulder from Madison at the airport.

“To see these guys as a family is priceless,” Kosc said, adding: “I see the biggest change in Gigi. It’s not about her. It’s about the kids. She’s so selfless and giving and thoughtful and responsible and down to earth.”

Kosc was speaking from the playroom in the house in the gated community here where Fernandez and Geddes live and where Kosc, a frequent visitor, answers to Auntie. A plastic golf club and a child’s tennis racket were among the toys. On the top of the television, blocks spelling each child’s name flanked blocks that spelled Mama.

Fernandez, Geddes and Kosc sat cross-legged on the floor, playing with Karson and Madison and talking about their unusual bond.

“I feel like no matter what we do for Monika, we’ll never repay her,” Fernandez said.

Madison and Karson’s eyes were glued to the television, where a cartoon monkey was explaining baseball, basketball, golf, soccer and tennis. The instructional DVD, the sporting version of Baby Mozart, is called “Baby Goes Pro.” It is the brainchild of Fernandez and her business partner, Valerie Stern.

The idea came to Fernandez as she pondered ways to nurture a love and aptitude for sports in her children, who have none of their athletic parents’ genes.

“I really deep down wish they were genetically mine,” Fernandez said. “Sometimes, I kid myself into thinking they are. Because I carried them, I feel so connected to them.”

Geddes, with input from Fernandez, chose the sperm donor based on his personality. In their home office, they keep a folder that contains all the information they have on him. His answers to a questionnaire suggest that he is kind, smart, optimistic and easygoing. He seems a lot like Geddes in temperament, just what the couple was seeking.

Kosc said she has been approached by other couples seeking an egg donor.

“It’s not going to happen,” she said, adding, “I don’t want any half-siblings out there.”

Fernandez interjected, “Only if I want another one.”

Kosc: “You have a perfect world.”

Fernandez: “There is no such thing as perfect.”

Geddes: “That’s the world of Gigi right there.”

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Otros enlace:

http://www.primerahora.com/gigifernandezasumepublicamentesulesbianismo-415599.html


Burdo atentado contra la intimidad

Editorial
Tomado de Endi.com
26 de agosto de 2010

El proyecto senatorial que busca restringir la reproducción asistida debe ser retirado por tratarse de una propuesta retrógrada que ignora los avances de la ciencia y violenta el derecho a la intimidad garantizado en nuestra Constitución.

El proyecto senatorial que busca restringir la reproducción asistida debe ser retirado por tratarse de una propuesta retrógrada que ignora los avances de la ciencia y violenta el derecho a la intimidad garantizado en nuestra Constitución.Es inverosímil que en momentos en que la Legislatura decide derogar la ley que creó la Comisión Conjunta Permanente para la Revisión y Reforma del Código Civil, un proyecto que hubiera significado un marco jurídico acorde con los tiempos, más igualitario y más justo para todos los puertorriqueños, se quiera también dar paso a un proyecto ad hoc que busca criminalizar diversas modalidades de reproducción asistida ampliamente aceptadas y reconocidas en otras partes del orbe.

El proyecto senatorial 1568, de la autoría de Lucy Arce, busca castigar con hasta ocho años de cárcel la subrogación gestacional, el acto de acordar con una mujer mediante paga que preste su útero para cargar el embrión de otros, porque la madre biológica no puede por razones médicas gestar a la criatura. Asimismo, condena a 15 años de prisión al médico o la persona que use donantes anónimos para tener hijos.

Una pieza de esta naturaleza en vez de proveer mayor protección a los pacientes restringe insensiblemente a parejas infértiles de la posibilidad de tratamiento y sus esperanzas de tener un hijo. Esto es un atropello del Estado para un 8% de las parejas casadas en la Isla que confrontan problemas de infertilidad, y un número indeterminado de mujeres en edad reproductiva que tienen capacidades limitadas para procrear.

Reconocemos que el tema de la subrogación, como el de otros métodos de reproducción asistida, es controvertible. En Puerto Rico es nuevo y poco estudiado. De hecho, en un estudio publicado en el 2009 en la Revista Interamericana de Psicología, los estudiosos Lili M. Sardiñas, Lymaries Padilla, José Cabiya y Sean Sayers, de la Universidad Carlos Albizu, destacan la necesidad de que el tema se discuta con mayor amplitud para que, como sociedad, podamos tomar decisiones educadas.

Pero aunque aquí se trata de un tema fundamentalmente desconocido, la subrogación no es una práctica nueva. La misma cobró auge en la década de 1970 e, incluso, hay referencias históricas antiquísimas de su utilización.

Aun así muchos países europeos prohíben la práctica, y en los Estados Unidos, donde 400 niños nacieron en el 2007 a través de este método, 12 estados, incluyendo Nueva York, Nueva Jersey y Michigan, rehúsan reconocer los contratos de subrogación.

Sin embargo, esta alternativa de concepción es aceptada en Texas, Illinois, Utah, Florida y Minnesota, en tanto que más de una docena de otros estados, como Pensilvania, Massachusetts y California, específicamente la legalizan y la reglamentan.

Entendemos que, por carecer de base científica para defender sus propuestas, el P del S 1568 es un pobre punto de partida para la discusión de un tema que tiene un impacto social de enorme envergadura. En su exposición de motivos, el proyecto entrelaza soslayadamente la visión conservadora religiosa que condena la práctica como una intervención indebida del hombre en un proceso divino y la de feministas de ultraderecha que la equiparan con la degradación del cuerpo de la mujer mediante la venta.

Estas no son formas de impulsar legislación de esta naturaleza.

Si la intención legislativa fuera evitar en torno a estos métodos una desenfrenada práctica mercantil, así como proteger tanto al menor nacido de las nuevas técnicas de procreación asistida como a las otras partes involucradas en el proceso, lo que procede es trabajar en esa línea mediante la reglamentación, como hizo el estado de California.

Pero prohibir tajantemente estos métodos y criminalizar a aquellos que opten por los mismos para hacer realidad su sueño de ser madres y padres, es una infamia que no tiene espacio en un marco constitucional como el nuestro que garantiza ampliamente el derecho a la intimidad.


Ley reproductiva argentina, una “lotería”

Martes 10 de agosto de 2010
Por Veronica Smink
Tomado de BBC Mundo
Argentina

Los abortos clandestinos en Argentina son la principal causa de muerte materna en el país.

Se estima que cada año unas 500.000 mujeres se someten a abortos clandestinos en Argentina, lo que representa cerca del 40% del total de los embarazos en el país. Según la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW), esa tasa duplica la cifra de otras naciones de la región.

En un informe presentado este martes en Buenos Aires, HRW denuncia los obstáculos que enfrentan las argentinas para acceder a la información y la medicación necesarias para prevenir un embarazo.

La autora del estudio, Marianne Mollmann, dijo a BBC Mundo que estas dificultades hacen que muchas mujeres “utilicen el aborto como método anticonceptivo”.

El hecho de que la práctica sea ilegal en Argentina significa que un gran número de estas mujeres se someten a abortos clandestinos mal realizados, lo que explica por qué ésta es la principal causa de muerte materna en el país.

clic Vea: Argentina: ¿Por qué hay tantas muertes por aborto?

“Lo curioso del caso de Argentina es que el país cuenta con las leyes necesarias para prevenir muchas de estas muertes, ya que la legislación vigente obliga al Estado a garantizar el acceso gratuito a los anticonceptivos”, señaló Mollmann.

“El Código Penal argentino también permite el aborto en caso de violación o cuando peligra la salud de la madre”, agregó.

“El problema es que falta liderazgo político para implementar lo que dice la ley”, aseguró.
“Lotería”

Según HRW, la salud reproductiva y sexual de las argentinas depende de una especie de “lotería”.

“Según su suerte, les puede tocar un médico o servicio de salud que las atiende y les da anticonceptivos o les realiza un aborto en caso de abuso o peligro a su salud, o les puede tocar alguien que se rehúsa a tratarlas”, afirmó Mollmann.

Les puede tocar un médico o servicio de salud que las atiende y les da anticonceptivos o les realiza un aborto (…) o les puede tocar alguien que se rehúsa a tratarlas

Marianne Mollmann, HRW

El Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva de Argentina (OSSyR) dijo a BBC Mundo que muchas mujeres que llegan al hospital con complicaciones por haberse realizado un aborto clandestino son maltratadas en los hospitales, “por una cuestión de estigma”.

Eso también explica por qué Argentina tiene una de las tasas de decesos por aborto más altas de la región: el 25% del total de las muertes maternas, comparado con el 11%, que es el promedio en América Latina.

Parte del problema es que existe gran ambigüedad respecto a la interpretación de las leyes: algunos constitucionalistas afirman que el aborto en caso de violación sólo es aplicable si la persona abusada sufre una deficiencia mental.

Expertos consultados por este medio también dijeron que es poco clara la norma que permite el procedimiento cuando “corre peligro la salud de la mujer”, ya que diversos médicos difieren sobre qué constituye un peligro para la salud.
Asunto histórico
Píldoras anticonceptivas

Aunque son legales, algunos funcionarios oponen a los métodos anticonceptivos.

De acuerdo con Mollmann, la reticencia para garantizar a las mujeres el control sobre su vida reproductiva tiene una causa “histórica y demográfica”.

“Hasta 1985 en Argentina estaba prohibido el uso de anticonceptivos y es común aún hoy encontrar funcionarios que se oponen al planeamiento familiar por considerar que es malo frenar el crecimiento demográfico, cuando hay muchas áreas del país aún sin poblar”, señaló la investigadora.

Para revertir este tipo de actitud “machista” y aportar claridad ante las ambigüedades de la ley es que HRW considera “fundamental” que el Poder Ejecutivo imponga su autoridad.

“El gobierno ha abdicado su responsabilidad de proveer liderazgo”, consideró Mollmann.
Polémica

Recientemente el Ministerio de Salud causó una polémica al dar a conocer una nueva guía que estipula el protocolo que deben seguir los médicos en casos de interrupciones legales del embarazo.

La disposición indica que los expertos en salud deben realizar interrupciones del embarazo a toda mujer violada que así lo solicite y que presente una declaración jurada en la que afirma haber sido abusada.

clic Ver: El aborto causa polémica en Argentina

La difusión de la guía causó un escándalo en el país, donde muchos la acusaron de ser una legalización de hecho del aborto.

Un día después del revuelo, el ministerio emitió un comunicado aclarando que el jefe de esa cartera no había firmado una resolución al respecto, lo que convertía a la guía en una simple “recomendación” y no una ley que debe ser seguida.
Confusión
Mujer con camiseta pro derechos reproductivos

HWR aboga por el control de las mujeres sobre su vida reproductiva.

Para Mollmann ese tipo de “mensajes mixtos” sigue agregando a la confusión y hace que no sólo los médicos estén confundidos respecto de cómo deben proceder, sino que genera que las propias mujeres desconozcan sus derechos.

El Ministerio de Salud no respondió a las solicitudes de BBC Mundo para dar a conocer su punto de vista respecto al informe de HRW.

No obstante, una vocera de la cartera destacó a este medio la reciente implementación por parte del gobierno de una línea telefónica gratuita para responder consultas sobre salud sexual y reproductiva, una iniciativa recibida con beneplácito por HRW.


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