Monthly Archives: November 2009

Yo, víctima de violencia

Maternidad de Pablo Picasso

Por Nani Álvarez
Colaboración especial para:
La semana de No Más Violencia Contra las Mujeres

Hace poco más de cuatro años tuve un aborto espontáneo. Al no saber qué ocurría con mi cuerpo durante la duodécima semana de mi embarazo me precipité al hospital ente una hemorragia. Luego de un ultrasonido vaginal y de más de siete horas de espera en sala de emergencias por fin llegó la doctora en ginecología. En seguida me dio la triste noticia de que los signos vitales del feto estaban ausentes. En ese momento me rendí ente su “omnipotencia” y muy obedientemente acepté todas sus decisiones.

Desde las dos de la tarde hasta las ocho de la mañana del siguiente día, el líquido proveniente de una pequeña bolsa junto al suero de salina, llegaba gota a gota hasta mi vena. Este líquido llamado Pitocina (oxitocina sintética) causa dolorosas y continuas contracciones en el útero (mucho más dolorosas de lo que podrían ser las contracciones causadas por la oxitocina que producimos durante un parto natural).

A eso de las nueve de la mañana llegó mi escolta con una camilla para trasladarme a sala de operaciones. Una vez ahí se me aplicó la dolorosa anestesia espinal, se me acostó sobre mi espalda, los pies amarrados en la “burra” y se me practicó un raspe. Durante el procedimiento la doctora hace un comentario que me resultó curioso insinuando que el raspe había sido innecesario puesto que ya había expulsado la mayor parte del feto y del contenido del útero.

Me sentí abusada y creí por mucho tiempo que mi cuerpo no funcionaba de manera correcta. Pensé qué sería de estas situaciones sin la intervención de un cirujano obstetra y comencé a buscar información sobre esto en foros de Internet. Para mi sorpresa, aprendí que el cuerpo tiene sus mecanismos naturales, que la muerte es parte misma de la vida y que no era necesaria la mano del doctor. Entonces, extendí mi búsqueda y entendí que todo, hasta el parto, se trataba de un negocio muy lucrativo a expensas de nuestro cuerpo.

A manera de redención, hace casi un año, en un proceso liberador, parí de manera completamente natural a un niño saludable. El 31 de diciembre del 2008 mi cuerpo experimentó un proceso sanador, para mi cuerpo y mi mente. La intervención de los que a mi alrededor se encontraban fue casi nula, mas el amor y el respeto que impartían hacia mi y mi cuerpo fueron clave para la reconquista del poder que hoy conozco. Estoy más que segura que con la doctora que atendió mi aborto era muy probable que este parto acabara con una cesárea a cambio de sus vacaciones.

Somos víctimas de un sistema que nos ha hecho creer la ilusión de que tiene el poder sobre nuestras mentes, nuestros cuerpos y nuestro ser. Seamos responsables y tomemos las riendas de nuestra vida. Levantemos la voz y hagamos de nuestro cuerpo la acción misma que revele que ninguna especie podría sobrevivir si una de cada dos de sus hembras necesitara una cesárea. No hemos cambiado, es solo la artimaña de unos pocos que intentan obtener ganancias y beneficios económicos creando estratagemas que cambian las circunstancias de nuestra naturaleza.

“¿Cómo está el cuerpo de la mujer? Bien, gracias.”


Manifestación de mujeres contra el gobierno traidor y agresor

San Juan, Puerto Rico, 25 de noviembre de 2009- En una sorpresiva manifestación relámpago celebrada en la mañana de hoy en el Capitolio, integrantes del Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico (MAMPR) tomaron simbólicamente el mismo como parte de sus actividades de conmemoración del Día Internacional de No Más Violencia Hacia las Mujeres.

“El preámbulo de nuestra Constitución establece claramente que la fuente del poder de nuestro gobierno es la voluntad del pueblo. Esa voluntad ha sido consistentemente ignorada en detrimento de poblaciones vulnerables, como la de las mujeres. También se ha violentado con total desfachatez la normativa constitucional de separación entre Iglesia y Estado para promover un discurso gubernamental que nos discrimina, nos excluye y nos violenta como seres humanas” expresó la Lcda. Josefina Pantojas Oquendo, portavoz del MAMPR.

“Ante esto, el MAMPR ha decidido conmemorar este Día Internacional de No Más Violencia Hacia las Mujeres señalando a nuestro más cruel agresor: el gobierno. Más aún, tenemos que señalarlo y denunciar a los legisladores y funcionarios que con su palabra, acción y omisión traicionan nuestra Constitución y se convierten en personas incapaces de ocupar las posiciones de las cuales se aferran cada cuatro años con tanta vehemencia”, añadió Amárilis Pagán Jiménez, también portavoz del MAMPR.

Durante el acto, las manifestantes desplegaron pancartas en tela en las cuales denunciaron los actos de violencia que se promueven desde el gobierno y a la vez reclamaron equidad, acceso a la toma de decisiones y una Procuraduría de las Mujeres íntegra que cumpla con la Ley 20 que la creó. También desplegaron las fotos de los legisladores y funcionarios- como el Gobernador Luis Fortuño- que según el MAMPR traicionan a la Constitución con sus actos.

“Cada una de estas fotos nos muestra la cara de un agresor y de un traidor. Hoy afirmamos que ninguno de ellos y ellas estará en el gobierno en el 2012” exclamaron mientras depositaban las fotos rasgadas en un paño que leía: “Traidores a la Constitución/ Fuera en el 2012”.

Según Adriana Alonso, otra de las portavoces del MAMPR, es importante que el país reconozca que la violencia hacia las mujeres es una manifestación de su estado de desigualdad y que en la medida en que el gobierno promueva la misma, se convierte en un agresor de todas.


Madres de Plaza de Mayo repudian la Ley 7

Comunicado de Prensa

Este próximo 26 de noviembre las 2:30pm en la Plaza de Mayo, las Madres de Plaza de Mayo mostrarán su apoyo al pueblo puertorriqueño dedicando su discurso habitual a su repudio a la Ley 7 que aumenta el clima de desasosiego, incertidumbre y desconfianza provocando un ambiente de tensión que erosiona el clima de convivencia, así como la paz individual y colectiva.

Un grupo de jóvenes puertorriqueños que residen en Argentina se han dado a la tarea de unir esfuerzos y abrir espacios de discusión y acciones solidarias con las Madres de Plaza de Mayo. Se entiende que se debe frenar las crecientes dificultades para satisfacer las necesidades básicas de los puertorriqueños, la agudización de los problemas sociales, el aumento en la violencia y la criminalidad y el deterioro y encarecimiento de los servicios de salud.

Las Madres de Plaza de Mayo reivindican a sus 30.000 hijos desaparecidos y sus compromisos revolucionarios, además levantan esas mismas banderas de lucha. Tienen una trayectoria internacional de apoyo a la democracia con justicia social y dignidad para los pueblos. Las Madres de Plaza de Mayo creen en la necesidad de la unidad latinoamericana.

Los jóvenes que organizan la actividad hacen hincapié en la colaboración entre los puertorriqueños y los argentinos para aunar esfuerzos que gesten la autogestión de proyectos que frenen cualquier acción que vaya en contra del bienestar de Puerto Rico.


La noche al descubierto

Por Helena Mendez Medina
Colaboración especial para:
La Semana de No más violencia contra las mujeres


Lo vio acostado a la sombra del árbol de mangó. Se entretuvo dándoles comida a los perros. Entró a la casa y al no encontrarlo decidió salir a buscarlo. No quería correrse el riesgo de que la comida se enfriase y luego tener que oírle. A lo lejos pudo distinguir que seguía tendido debajo del árbol de mangó. Se le acercó y por primera vez lo sintió indefenso. La pierna derecha había adoptado una posición extraña.

-García, ¿no viene a cenar? Ya la comida está lista. Fue lo único que se le ocurrió decir.

Él la miró con desprecio. –No ves que me he caído, coño. Estarás ciega o la vejez te pone cada día más tonta. Ven, ayúdame a pararme que creo que me he roto algo.-, le dijo.

Ella le extendió su mano. Él la agarró con el deseo de terminar tan embarazosa escena frente a ella. La muñeca de ella cedió conjuntamente con su cuerpo el cual fue a dar cerca del de García.

-Maldita sea, ni eso puedes hacer bien. Vamos, Ana, levántate y busca ayuda en casa de Manolo-, le ordenó mientras trataba en vano de deshacerse del peso de su esposa.
-No puedo. Creo que también me he roto algo-, logró balbucear ella.

La noche se fue cerrando sobre dos cuerpos bajo el árbol de mangó. Un silencio agarrotado rezumaba entre dos seres que habían convivido por cincuenta años. Era la primera vez en años que ambos estaban cerca del otro sin excusas para hablar. Comenzó una lluvia suave la cual se transformó paulatinamente en un chaparrón, el viento fue desprendiendo las ramas secas que se lanzaban como aguijones contra dos cuerpos que se repelían. El altoparlante del templo pentecostal ya no se oía. Entendieron que Manolo ni ningún otro vecino pasarían por el camino que conectaba al sector Hato arriba. La lluvia, el viento y lo entrada de la noche había terminado por convencerles. Tenían toda la noche.

Ana comenzó a mover poco a poco su cuerpo con la intención de aligerar el peso que imponía sobre el de García. Un dolor agudo la inmovilizó. A duras penas podía distinguir su propia morfología pero presentía que su lado izquierdo inferior no le respondía. Agarró una de las raíces que sobresalía del árbol y aunando fuerzas se aupó, separando su cuerpo del de García.

-Por fin, se te ocurre hacer algo que valga la pena. A ver si el peso tuyo me ha hecho más daño en la pierna,- le reprochó.

Ana aún no sabe si fue la luz de la luna llena de noviembre que comenzaba a perfilarse detrás de las nubes o tener plena conciencia del nudo en el estómago la que le dio las fuerzas para hablar. Cuantas cosas, a través de esos cincuenta años de convivencia, le había querido decir. Pensó que tenerlo cerca, sin distracción de periódicos, la radio, o la televisión y la manifiesta inmovilidad de García habría de ser la única oportunidad que la vida le daría para hablar y sacarse cincuenta años de amenazas, golpes, ofensas y, porque no reconocerlo ahora , de terror. Medio siglo pudriéndose las posibilidades de tener una vida sin sobresaltos, una vida digna, una vida en paz.

-García, aún nos quedan muchas horas antes que Aníbal el de Miriam pase por el camino-. Dijo con una voz que a ella misma le sorprendió por la claridad y el tono. No era el hilillo balbuceante si no, la expresión de una mujer determinada a exponer realidades. –No sé que va a pasar contigo o conmigo,-continúo,- si tenemos golpes serios o qué.-No sé cuánto tiempo tendremos que limitar nuestros movimientos. No sé…-. No pudo proseguir, el vozarrón de García irrumpió sus palabras.

-No, si tú nunca sabes nada. Además, yo me voy a levantar mucho antes del amanecer. Que te ayude Aníbal porque tú sí que vas a ver salir el sol ahí tirada como una guanábana podrida-.
-Trata, trata de levantarte. Hazlo- le desafió. Ana le vio forcejear con el viento, manotear la tierra y al cabo, todos sus esfuerzos resultaron en vano.
-García, ésta es nuestra última conversación. Tal vez, la primera y la última en cincuenta años-.Así que escúchame-.le advirtió Ana.
-Me jodí yo ahora, no tengo escapatoria y tengo que oír los berrinches y las zanganazas de una vieja loca como tú-, replicó García.
-Así es, no tienes escapatoria-, le contestó Ana.
-Estas horas aquí, bajo este árbol que sembró mi madre, me han hecho pensar sobre mi vida. Fuera de dieciséis años el resto han sido contigo. A duras penas pude terminar la escuela superior cuando estuviste en lo de Vietnam. Luego ha sido parir, criar, cumplir con todas tus exigencias, aguantar golpes, insultos y enterarme en los velorios que tenías otras mujeres. Gracias a tu antipatía a las funerarias resultó ser el único lugar que podía estar sin tu presencia. ¡Qué ironía! Pensándolo bien ahora, frente a la muerte y rodeada del dolor me sentía libre, ligera de tanta carga, me sentía persona, mujer-.
-Ana, tengo dolor. Por favor, deja ya de hablar tanta porquería. Ya sabía yo que no debía de haberte dado permiso para ir a los velorios. Las que allí se reúnen son un hato de bochincheras,…-
- Cállate, es hora de que me oigas. No entiendes nada. Tu infidelidad y tus mentiras es cosa tuya. Lo que quiero decirte es que eran esos los únicos momentos en los últimos años, después que se fueron los muchachos, que valían la pena vivir y eso es triste pero, es mi responsabilidad.- Cuantas veces deseé tener aunque fuera un día la paz, la seguridad que veía en otras mujeres. Cuantas veces, debí seguir los consejos de mi hermana y denunciarte por maltrato físico y mental. Pero, el qué dirán me maniataba y me ponía imponía una mordaza. Las veces que mi hermana me llevó al hospital les mentí a las enfermeras para que no te perjudicases. Cuantas veces debí defender mis creencias sin importarme si tú las aprobabas. Cuantas veces…- De momento calló. García no se arriesgó a musitar palabra.

Habrían de pasar varias horas antes que Aníbal les divisase bajo el árbol de mangó y pudiera alertar a otros vecinos para que le ayudaran con doña Ana y con el reverendo García.


En defensa y resistencia

En el vídeo se muestra el aniversario de Roe v. Wade, Conmemoración del 8 de marzo, participación de la Parada de Orgullo. Además muestra manifestaciones de resistencias, desobediencia civil, protestas, piquetes, marchas de las mujeres en contra de la Ley 7, los despidos, el desmantelamiento de la OPM, los fundamentalismos, entre otras.

Deseo agradecer a Indymedia, Sara, María, Jacqueline, Miriam, Alvin, entre otras personas y websites que documentaron la movilización de las mujeres. Así queda para la historia las movilizaciones y expresiones en contra de las diferentes formas de violencias que se desatan hacia las mujeres como: la doméstica, la económica, la étnica,  la racial, por edad, por orientación sexual, por identidad de género, entre otras. Agradezco, además, la colaboración de Verónica Rivera Torres por colaborar en la selección de la canción y Anibal Rosario Lebrón por integrar la música.


La violencia por razón género, las masculinidades y los crímenes de odio

Por Nahomi Galindo-Malavé

En el mes de No más violencia hacia las mujeres, es importante recordar que todo acto de violencia encarna una red de relaciones de poder: en este caso, relaciones de género. Es por ello, que el objeto o “víctima” de la violencia de género no necesariamente es siempre una “mujer”.  Un ejemplo reciente de ello es violento asesinato del hombre gay de 19 años, Jorge Steven López. Para comprender este suceso como crimen de odio y como violencia de género, es importante entender cómo se despliegan a través de él las relaciones de poder y la construcción de las masculinidades.

Simone de Beavouir, filósofa y bisexual, dijo que una mujer no nace sino que se hace. Más recientemente, Judith Butler, filósofa, lesbiana y queer, ha explicado que el género se construye a través de la performatividad, es decir, reiteraciones (actos repetitivos) que hacen a un sujeto inteligible (comprensible) como perteneciente a una categoría social. En el caso del género, se trata de la repetición de actos que identifican al sujeto como “masculino” o “femenino”.

La violencia contra las mujeres es producto de las relaciones de poder que existen en nuestra sociedad. Se trata por tanto de una de las manifestaciones de la violencia de género, que se dirige contra todo aquello que no es inteligible, que rompe, que no se subordina, a las normas de lo masculino y lo femenino. Diferentes formas de violencia de género son las violencias domésticas, la violencia económica, los feminicidios y los crímenes de odio.

A pesar de que la Ley de Crímenes de Odio ya lleva siete años en existencia, en Puerto Rico todavía no ha sido catalogado ni un sólo crimen como tal, a pesar de que sucesos similares al que segó la vida de Jorge Steven ocurren constantemente.  En la mayoría de los estados de los Estados Unidos, la realidad no es muy distante, por lo que recientemente tuvo que ser aprobada una ley federal sobre crimenes de odio.

Estas leyes reconocen que la homofobia es un mal social que existe y que debe ser erradicado urgenemente. Sin embargo, muchas personas plantean la dificultad de identificar un crimen de odio. Algunas todavía se preguntan ¿Cómo se puede medir el odio?  Otras han cuestionado si las mujeres, como mujeres, pueden ser víctimas de crimenes de odio.

No ha pasado aún un año desde que se reportó un crimen de odio hacia una mujer lesbiana, que fue conocido a nivel mundial. Los hechos ocurrieron en San Francisco, California. La mujer de 28 años y abiertamente lesbiana fue violada por cuatro hombres – dos adultos y dos menores de edad. El acto violento duró 45 minutos. Se inició al ella bajarse de su carro, el cual tenía un “sticker” de orgullo gay. Uno de ellos la golpeó, tirándola al suelo, y le ordenó quitarse la ropa. Al sentir personas acercarse la montaron en su auto y la llevaron a otro edificio para continuar la violación. Mientras la violaba, uno de ellos le llegó a preguntar repetidas veces: “¿Te gusta?

La violación, junto con las violencias “domésticas”, es una de las formas mejor conocidas de la violencia de género – se trata de violencia dirigida hacia una persona por razón de su género, o más específicamente por romper con el comportamiento que se espera de ese género.  La excusa más típica tanto de agresores como violadores es que la víctima “se lo buscó”, o para “ponerla en su sitio” por la razón que sea – en otras palabras, porque su comportamiento no es inteligible dentro de cómo “se supone” que actúen las mujeres.

El caso que he relatado pone de relieve el carácter adicional de crímen de odio por orientación sexual.  Al preguntar “¿Te gusta?”, el violador manifiesta la razón de ser de su acto: “poner en su sitio” a alguien que no le es inteligible, como “mujer” a la que “se supone” que “le guste” el sexo con hombres.

El asesinato de Jorge Steven refleja sorprendentes similitudes. Su asesino fue Juan Antonio Martínez Matos, un hombre de 26 años conocido como “Casper”. Éste ha alegado que pensaba que Jorge Steven era una mujer, y que al darse cuenta que era un hombre, recordó una violación que sufrió mientras estuvo confinado por violencia doméstica.   Esta versión de los hechos, por el propio asesino, saca a relucir la naturaleza del grotesco acto.  Independientemente de si éste llegó al lugar donde Jorge Steven se ganaba la vida alquilando su cuerpo, vestido de mujer, con la intención de descargar su furia vengativa (o auto-desprecio reprimido) o no, se trata de un crimen de odio.  Según sus propias expresiones, Casper siente un odio tal hacia los homosexuales – quienes no son inteligibles como “hombres” – que lo llevó no sólo a asesinar, sino también a degollar, desmembrar, y parcialmente quemar el cuerpo ya sin vida de su víctima.

Lo que demuestran los casos de Jorge Steven y la mujer lesbiana violada en San Francisco es que los crímenes de odio por orientación sexual y la violencia hacia las mujeres son dos manifestaciones de un mal más amplio, la violencia de género, que está enmarcada en las relaciones de poder. Ambos fueron sometidos a la violencia para restaurar la heteronormatividad patriarcal.

El colmo de esta compulsividad heteronormativa quedó demostrado cuando Casper le recalcó al fiscal que él no era homosexual y que deseaba que así lo dejara saber a los medios y que lo supiera todo el mundo.

Las mujeres bisexuales, lesbianas, transgéneros, transexuales e intersexuales son vulnerables a la violencia de género. Los hombres bisexuales, gays “masculinos”, gays “afeminados”, transformistas y trangéneros, entre otros también pueden estar expuestos a la violencia de género.

Si recordamos además, que la gran mayoría de los agresores sexuales en las cárceles masculinas, así como de los “clientes” que procuran trabajadores sexuales masculinos vestidos de mujer (como a todas luces lo llegó a ser Jorge Steven), son hombres “heterosexuales”, podemos concluir que la violencia de género siempre se articula para defender la “masculinidad” heteronormativa.

La forma binaria femenino-masculino se ha construido culturalmente para definir los comportamientos que hacen a un sujeto inteligible para la sociedad como “hombre” o “mujer”. Es precisamente esta forma binaria de pensar la que debemos transformar si aspiramos a eliminar de raíz la violencia de género en todas sus manifestaciones.


Desde el sufragio femenino hasta la actualidad: Breve trayectoria de la mujer en Puerto Rico

por Nahomi Galindo Malavé
Publicado en:
Cuadernos Feministas - Blog Feminista de México
Indymedia

Al llegar el siglo XXI, en Puerto Rico las mujeres se podían sentir quizás satisfechas de muchos logros, aunque inconclusos, que se obtuvieron en el siglo XX. Veamos un panorama. En Puerto Rico, no es hasta 1929 que se otorgó el derecho al voto a la mujeres mayores de 21 años que supieran leer y escribir. Después, en 1935, se reconoció el derecho al sufragio universal. A partir de ese entonces es que la gran mayoría de las mujeres pudieron votar por primera vez, pues al lograrse el voto en el año 1929, sólo las mujeres privilegiadas sabían leer y escribir.

En la década de 1970, se estableció la Comisión para el Mejoramiento de los Derechos de la Mujer, que despúes se convirtió en Comisión para los Asuntos de la Mujer, ambas adscritas a la Oficina del Gobernador. En esa misma década, se enmendó la Ley de Madres Obreras para garantizar el empleo de la mujer embarazada. Además, se aprobó una de las reformas más abarcadoras para eliminar el discrimen por razón de género, mediante la revisión del Código Civil para igualar los derechos económicos y familiares de la mujer a los del hombre.

En la década de 1980, mediante legislación, nuevas leyes especiales reforzaron la prohibición del discrimen en el empleo por razón de género. Además, se aprobó la ley que prohibe específicamente el hostigamiento sexual en el empleo. Incluso, se firmó la famosa Ley 54, conocida como la Ley de Prevención e Intervención por Violencia Doméstica. A comienzos del siglo XXI, se creó la Oficina de la Procuradoría de las Mujeres, con el objetivo de adelantar más derechos para las mujeres a través de iniciativas educativas, legislativas y mediante el apoyo a organizaciones dirigidas a mujeres, entre otros medios.

En 2003, se derogóla ley que criminalizaba las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. En 2008, se anunció la integración de la perspectiva de género al currículo escolar público. Sin embargo, su implementación fue tardía, pues se dio posterior a las elecciones, cuando ya se conocía que el partido gobernante permanecería sólo unas semanas más en el poder.

Quedaba mucho por hacer para lograr la equidad de las mujeres. Sin embargo, aún lo que se había obtenido se encuentra ahora ante la incertidumbre. Desde el 2003, resurgió una violenta ofensiva fundamentalista, cuando el Tribunal Supremo estableció que la Ley 54 no podía aplicar a las parejas del mismo sexo, a pesar de que se esperaba que dicha ley sí aplicara a tales parejas. En el 2006, la misma instancia le negó a una mujer trans cambiar su identidad de género en los documentos oficiales, pautando así la norma de prohibir el cambio legal de sexo. En 2008, en la Legislatura se pretendió impulsar la Resolución 99, para constitucionalizar la definición del matrimonio como una relación heterosexual. Afortunadamente, la medida no llegó a votación en aquel momento.

En enero de 2009, justo al comienzo de la nueva administración, la implementación de la perspectiva de género en el currículo escolar fue descartada. Además, las recomendaciones de la Junta de Reestructuración Económica y Financiera, acogidas por el nuevo Gobierno, han representado aproximadamente 25 mil despidos en el sector público (8,000 en la primera etapa y 17,000 en la segunda). Aunque no se han publicado los números de los despidos desglosados por género, sí se sabe que han sido afectadas principalmente mujeres y jefas de familia.

Completan este escenario de erosión de los derechos de las mujeres en Puerto Rico, una Primera Dama que ha dicho poco y no ha hecho nada para defender las mujeres despedidas, legisladoras lesbofóbicas, una Procuradora que ha brillado por su silencio en cuanto a defender a las mujeres y evitar el desmantelamiento de la Oficina de la Procuradoría de las Mujeres. Estas mujeres, en colaboración con hombres machistas en el poder, colocan en la incertumbre la seguridad, salud y derechos de las mujeres.

Estas mujeres con poder no representan a las históricamente marginadas ni explotadas. Poco o nada han dicho sobre las mujeres asesinadas por sus parejas o ex-parejas, sobre el problema de vivienda que enfrentan muchas jefas de familia, sobre todas las despedidas ni embarazadas desempleadas, sobre las parejas lésbicas cuyos pocos derechos se verán aún más afectados por la ley que se pretende aprobar sobre la adopción, o sobre la feminización de la pobreza. ¿Qué les pasa a las mujeres que tienen poder en la legislatura, en la rama judicial, o que están cercanas a la rama ejecutiva en estos momentos? Están enajenadas de la realidad de las Otras mujeres: las pobres, las asalariadas, las agredidas, las asesinadas. Estas mujeres con poder ni tienen perspectiva de género, ni tienen sensibilidad alguna hacia el impacto nefasto que están sufriendo las mujeres trabajadoras, las inmigrantes, las lesbianas, las transgéneros, las transexuales, las jefas de familia y las sin hogar, entre muchas otras.

Este breve bosquejo, ilustra cómo muchos de los adelantos parciales de las mujeres se ven hoy en la incertidumbre, gracias a la complicidad de ciertas mujeres. No obstante, somos muchas más las que nos hemos expresado en contra de la Ley 7, las Alianzas Público-Privadas, los despidos, y hemos resistido todo este atropello. Hemos sido partícipes de las movilizaciones amplias y realizado manifestaciones propias de resistencia. En un acto de desobediencia civil, se paralizó la Milla de Oro (zona financiera de San Juan). Se hizo un piquete frente a la Procuradoría de mujeres el 14 de octubre, antes del día del Paro Nacional. Hubo una manifestación frente a la Fortaleza (mansión del Gobernador). Un grupo de compañeras usaron sus cuerpos como lienzo para plasmar la protesta en contra de las políticas misóginas. En todas estas actividades, las partícipes han contado con el apoyo activo de muchas otras, y de hombres solidarios.

No todo está perdido: Queda seguir defendiendo lo que nos queda, impedir que nos quiten lo que nos quieren quitar, resistir a los fundamentalismos que nos quieren imponer. La única forma de hacerlo serála organización y la movilización desde abajo y en la calle.


Que no sean en vano las muertes de quienes se atrevieron a ser

Foto tomada de: pedrojulioserrano.com

por Roberto Pastrana y Josua Aponte
Tomado de Indymedia

Lo macabro del suceso hace parecer que algo así nunca había ocurrido en Puerto Rico: un joven gay, de a penas 19 años, fue asesinado y sus restos fueron hallados ayer desmembrados y calcinados. Pero esta cruda y perturbadora manifestación del machismo y de la homofobia que caracterizan a nuestra sociedad es tan sólo la más reciente muestra de cómo la violencia, incendiada por la fusión Iglesia-Estado burgués, sigue cobrando vidas en su encomienda de preservar su conveniente hegemonía heterosexual.

Y es que, por décadas, personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT) han perdido sus vidas en manos de atacantes homofóbicos, mientras las autoridades, a pesar de contar con una Ley de Crímenes de Odio desde 2001, se hacen de la vista larga, catalogando sus muertes como meros “crímenes pasionales”.

Recordemos lo que quizás fue el más tétrico período para personas LGBT en Puerto Rico: los asesinatos de casi 30 homosexuales en manos del famoso “Ángel de los Solteros” o “Ángel de la Muerte”, quien actualmente cumple tres cadenas perpetuas, a las que fue condenado cuando no había una Ley de Crímenes de Odio. En una reciente entrevista con la estación WAPA-TV, el asesino alega que se “entregó a Dios”, pero aclara que no se arrepiente.

Las consistentes denuncias de los activistas LGBT han caído históricamente en oídos sordos, agravando el desconocimiento general en nuestra sociedad de lo que representa un crimen de odio: ataques perpetrados por discrimen, prejuicios o intolerancia, entendidos como un intento de amedrentar y amenazar al colectivo al que pertenezca la víctima.

Pero la violencia física contra personas LGBT no es un suceso aislado. El contexto de la sociedad puertorriqueña es de cotidiana y acostumbrada violencia: además de los descontrolados asesinatos relacionados con el tráfico de drogas ilegalizadas, cada año, decenas de mujeres pierden sus vidas en manos de sus compañeros sentimentales, lo que evidencia el carácter opresivo del sistema en que vivimos – un sistema ideológico que ha otorgado el poder al macho heterosexual en detrimento de la mujer y de toda persona no heterosexual.

Las personas LGBT estamos sometidas al escrutinio público, al señalamiento, a la persecución, y a la violencia. Como toda bestia acorralada, el machismo y su intrínseca homofobia embisten cada vez con más fuerza. La homofobia institucional – aquella que es ejercida de forma oficial – alienta y promueve la violencia contra toda sexualidad que trascienda los límites de lo actualmente lícito. Cada vez se hace más difícil trazar una línea entre fundamentalistas y gobernantes. Líderes religiosos nos condenan al fuego del infierno, mientras los políticos nos vomitan odio con sus difamaciones y discursos a favor de la desigualdad.

No caen en oídos sordos discursos opresivos, como los balbuceados por el corrupto Jorge de Castro Font; los “torcidos” Thomas Rivera Schatz, Evelyn Vázquez, Migdalia Padilla, Carmelo Ríos, Juan Eugenio Hernández Mayoral, Antonio Fas Alzamora y sus vergonzosos compañeros en el Capitolio; Kimmy Raschke y su asqueroso padre, Jorge Raschke; Milton Picón, de “Morality in Media”; Carlos Sánchez, de Pro Vida; y Wanda Rolón, “la apóstol” y “pastora que canta” – son todos ellos coautores de los viles asesinatos contra decenas de personas LGBT y así tenemos el deber de responsabilizarles.

Su trabajo en equipo se traduce en un alarmante aumento en la violencia contra ciudadanos LGBT, que culmina con la perseverante indiferencia de la Policía, institución machista por excelencia, y del mal llamado Departamento “de Justicia”.

Como si fuera poco, los principales medios del país, comerciales y al servicio del Gobierno y la burguesía, vociferan con regocijo la mofa y los discursos de odio para “entretener” al pueblo, a costa de la dignidad y la vida de miles de ciudadanos y, salvo en muy pocas excepciones, enmudecen cuando de denunciar la violencia contra las personas LGBT se trata. El desconocimiento, la desinformación y el silencio son la orden del día. La homofobia, hasta en sus manifestaciones más crudas, es el asunto del que no se habla; el tema que no debe tocarse.

Pero la homofobia está condenada a morir: la lucha militante y combativa ha ido rompiendo cadenas que nos mantenían reducidos al escondite y al silencio. La lucha organizada se hace más imperativa que nunca, para combatir la homofobia en todos sus niveles, lugares, y formas: desde la institucional hasta la que ocurre en el ámbito familiar; desde la violencia más extrema hasta el discurso homofóbico más sutil.

Erradiquemos la violencia homofóbica de una vez y para siempre. Métodos de lucha diversos deben ser empleados en la conquista de la igualdad política, tanto por las personas LGBT como por las demás clases oprimidas y explotadas. La nuestra tiene que ser una lucha frontal y a muerte contra el patriarcado, el machismo, la homofobia y el capitalismo. Sólo luchando, crearemos las condiciones para que por cada persona LGBT oprimida, acosada o asesinada caigan todos los cómplices, alicates y responsables, directos e indirectos, de tanto odio infundado.

Este jueves, 19 de noviembre, a las 3 p.m., todos al Capitolio. Unámonos al Comité Contra la Homofobia y el Discrimen en su llamado contra un Proyecto 1725 excluyente y que privilegia a los fundamentalistas; contra la Ley 7, sus despidos y las APP; contra el discrimen en la adopción hacia solteros y familias homoparentales; por la inclusión de las parejas del mismo sexo en las protecciones de la Ley 54; y por la aplicación, de una vez y por todas, de la Ley de Crímenes de Odio, con campañas de concienciación contra la homofobia y la transfobia en las agencias públicas.. Piquete contra el discrimen y los despidos: ¡por una sociedad inclusiva!

Hagamos valer la vieja consigna feminista: “lo privado es un asunto político”. En una sociedad patriarcal, que desalienta todo disenso a la heterosexualidad, nos desvaloriza y nos condena, ser LGBT no es meramente un asunto privado que se circunscriba al ámbito de lo personal. No se trata únicamente de quién se acuesta en la cama de quién: ser LGBT es un acto político. ¡Salgamos del armario! ¡Todos a la calle!


La arrogancia de la heterosexualidad y los crímenes de odio

Foto tomada de Botica pop

Por: Madeline Román

Se pregunta Nietzsche en la Genealogía de la Moral, ¿cómo fué que la superioridad política se convirtió en superioridad moral? Es esto lo que se tramita cuando la naturalización de la heterosexualidad produce un
punto ciego (a blind spot) que no permite ver la barbarie que ella misma desata.

El brutal asesinato del joven de diecinueve años encontrado en el barrio Guavate de Cayey picado, calcinado y desmembrado junto con las expresiones del agente de la policía encargado de la investigación en torno a que
“este tipo de personas cuando se meten a esto y salen a la calle, saben que esto les puede pasar” son el efecto de una subjetivación, de un saber criminológico, de un andamiaje jurídico y de un social marcadamente heterosexista y homofóbico cuyo rostro más evidente es la virulencia contra el otro.

Ya no basta con decir que estamos a favor de la tolerancia y en contra del discrimen. Eso no es suficiente. Se trata de que es necesario producir las condiciones políticas, sociales y culturales amplias en la dirección de conceder a las múltiples y variadas maneras en que los sujetos humanos somos, efectivamente, humanos.

Es necesario producir un posicionamiento político y jurídico a la altura del momento pues la contraparte de los crímenes de odio es el avance de los derechos humanos. Unos derechos que, como es planteado por Fernando
Mires, nacieron para la protección y el respeto a las diferencias.

Mientras desde el imaginario heteronormativo se entiende que sólo los heterosexuales son hombres y mujeres “reales”, las vidas singulares de la gente y la teorización contemporánea reconoce que no hay linealidad
ninguna entre sexo, género y deseo, que las mujeres “no tienen” el monopolio de lo femenino según como los hombres “no tienen” el monopolio de lo masculino, que lo no femenino no necesariamente es masculino y viceversa, que hay más cosas en el mundo que en toda nuestra filosofía y que la sexualidad no se agota en ninguna práctica performativa.

En fin, concedemos a que si hay algo que nos caracteriza a nosotros los humanos es esta capacidad de producir (inventar) para nosotros una naturaleza, tras otra, tras otra.

Alrededor de la problemática transgénero se libra otro drama de poder, otra “guerra social invisible” y, a más avanzan las fuerzas democráticas del planeta entero contra la tiranía de la heterosexualidad compulsoria, más arrecia la violencia y la mezquindad contra la diferencia que encarna ese otro.

El asesinato de este joven de diecinueve años no es otra cosa que un crimen de odio.


Estalla polémica por campaña de educación sexual

14 de noviembre de 2009
Tomado de: El Nuevo Día

“El placer está en tus manos”, dirigido a adolescentes, orienta sobre la masturbación y la homosexualidad

Por: BBC Mundo

Una campaña de educación sexual orientada a adolescentes y que los anima a la masturbación y al uso de juguetes eróticos causa controversia en España.

Bajo el título “El placer está en tus manos”, la Junta de Extremadura (provincia del suroeste de España) ofrece, a través de su Consejo de la Juventud y del Instituto de la Mujer, una serie de talleres de dos horas en los que se exploran diversos aspectos de la sexualidad.

El temario de estos cursos –orientados a jóvenes de escuelas secundarias, de entre 14 y 17 años- incluye entre su material de uso un folleto diseñado por una tienda de juguetes sexuales.

Entre sus páginas figuran explicaciones acerca de artefactos como vibradores o “bolas chinas” que “ayudan a reforzar la musculatura de esa zona tan olvidada de la mujer”.

Además incluye dibujos de mujeres besándose y dice que la homosexualidad es una “forma de amar tan rica como cualquier otra”.

La campaña -que costó 14.000 euros (US$20.000)- ha escandalizado a la Iglesia Católica de España, a medios de comunicación conservadores y a organizaciones como el Partido Popular y el sindicato Manos Limpias.

También generó adhesiones como la de la Junta de Andalucía, que aplaudió el taller y anunció proyectos similares.

Para la ‘autoestima’

“Extremadura tendrá el mayor número de jóvenes parados (sin empleo) de España, pero serán los mejor masturbados”, ironizó la columnista Pilar Rahola en el periódico barcelonés La Vanguardia.

Pero Laura Garrido, presidenta del Consejo de la Juventud de Extremadura, aclaró que los talleres serían de gran valor para los adolescentes y que abarcan mucho más que la masturbación.

En ellos se abordan temas como “la anatomía y fisiología sexual, la identidad de género y la autoestima” y “se impartirán de una manera activa, favoreciendo la participación e implicación de las y los participantes”, expresó el Consejo en un comunicado.

Garrido expresó su “orgullo y satisfacción” por la campaña educativa y su “indignación” ante las “manipulaciones y tergiversaciones” por parte de medios de comunicación que la acusan de fomentar la masturbación entre los jóvenes.

Acerca de la presencia en los talleres de objetos sexuales como “bolas chinas”, Garrido dijo que son objetos normales que suelen recomendar los ginecólogos para “fortalecer el aparato sexual femenino”.

“Yo pensaba que estaba en el siglo XXI”, afirmó, y agregó que el Consejo trabaja “muy mano a mano” con el Consejo de la Juventud de España, al que pertenece, y que “tenemos el placer de conocer a un grupo de educadores, psicopedagogas y sexólogas que trabajan en el ámbito de la educación afectivo-sexual”.


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