Monthly Archives: September 2009

¿A cuáles familias?

Por Nahomi Galindo-Malavé

A sólo ocho meses, ya ha habido miles de despidos y, por las últimas noticias, realizarán otros miles más, justificados con la existencia de una “crisis económica”. Sin embargo, dicha crisis no ha afectado a todo el mundo, sino a algunas personas y a algunas familias, particularmente a las de sectores asalariados.

Interesante por demás, pues quienes están en el poder han planteado grandes preocupaciones por “la gran familia puertorriqueña”, como si existiese un sólo modelo de familia. Como si las mujeres jefas de familia, los hombres jefes de familia, las abuelas criando nietos y las parejas del mismo sexo con hijos e hijas fueran todos “menos” familia. Ello quedó demostrado cuando Thomas Rivera Schatz llamó torcidas a las familias no tradicionales y cuando Evelyn Vázquez expresó que ella representaba a las mujeres de “verdad”.

Además, algunos de los que están en el poder han expresado “preocupaciones” por “la familia”, y han rechazado medidas como el Proyecto de la Cámara 1725, que prohibiría el discrimen por orientación sexual. Esta medida beneficiaría a muchas familias diversas, principalmente del sector asalariado, que todavía no están protegidas del patrono al ser discriminadas por “percibidas” orientaciones sexuales. Además, pretenden aprobar un proyecto de ley de adopción que será discriminatorio hacia las parejas del mismo sexo. Esto a pesar de que varias asociaciones profesionales han destacado que los niños y niñas cuidado por parejas del mismo son tan emocional y físicamente estables como los criados por las parejas heterosexuales.

La gran contradicción de preocuparse por “la familia” se reflejó cuando a estos mismos sectores en el poder parece importarles poco continuar lanzando numerosas familias a la calle a sumarse a las ya exorbitantes cifras del desempleo. También, cuando atropellaron brutalmente a las familias de Villas del Sol y cuando ignoran el grave problema de vivienda en el País. Evidentemente, con los despidos, han dejado y dejarán empobrecidas a muchas familias. Lamentablemente, parece importarles poco marcar más aún las ya existentes desigualdades socioeconómicas de esas familias.

La sociedad puertorriqueña del siglo XXI está compuesta por numerosas y diversas familias que son tan legítimas como la ficticia familia funcional y tradicional. Sin embargo, han dominado violentamente los fundamentalismos, religiosos y económicos, de unos pocos sobre otros. Afortunadamente, no todos los religiosos se identifican con estas posturas.

Cabe señalar que las grandes contradicciones de algunos de los que están en el poder no sólo son perjudiciales, sino que además son nocivas y venenosas para nuestra sociedad. Si tantas familias quedan fuera de la protección de este gobierno, entonces, ¿a cuáles familias defienden quienes gobiernan? Ellos mismos han colocado su doble vara sobre la mesa: defienden a las heteronormativas y económicamente privilegiadas; mientras que atropellan a las diversas, pobres y asalariadas.


Hogar, violento hogar

Felicito a Sara Benítez Delgado, a Ana Irma Rivera Lassén, y a Pedro Julio Serrano por sus atinadas críticas a la ley 54, en el artículo “Hogar, Violento Hogar”, publicado en Diálogo. Comparto con ustedes el artículo dónde aparecen dichas expresiones.

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Por Edmaris Otero Jover
Publicado en Diálogo
Septiembre-Octubre 2009
Tomado de: Diálogo Digital*

Un hombre es acusado en seis ocasiones por violencia doméstica, y nunca cumple cárcel; por diversas razones (aunque, según las autoridades implicadas, la principal causa es que la víctima retira los cargos) los casos no progresaron. Un día, ese hombre agrede a patadas, golpes y mordiscos y le rasura el cabello a su compañera frente a los hijos de 7 y 5 años de ella. Luego, la lleva al hospital pero la amenaza con matar a los niños si lo delata. Una vez prófugo de la justicia, la llama y le pide que retire los cargos en su contra.

Este relato no es ficticio. Los medios del País cubrieron ampliamente este caso, que ocurrió a principios de septiembre en el pueblo de Vega Alta, terrible recordatorio de un complejo y grave problema de derechos humanos y salud pública que afecta a todos los sectores de la sociedad y que diariamente se manifiesta en todas sus variantes en miles de hogares en la Isla.

¿Por qué si la Ley 54 para la Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica, implantada hace precisamente 20 años, es ampliamente considerada como una ley de avanzada y ha sido utilizada como modelo para otros países y jurisdicciones en Estados Unidos no ha logrado detener este mal social en Puerto Rico?

Tanto la licenciada Ana Irma Rivera Lassén como la catedrática de la Universidad de Puerto Rico en Humacao Sara Benítez Delgado, reconocieron los beneficios de la Ley 54, y coincidieron en que las fallas radican principalmente en su implantación.

“La gran aportación de la Ley 54 es que existe una discusión del problema. Antes la gente no se metía, ratificaban la creencia de que la mujer era propiedad del hombre. La Ley 54 saca a la calle ese problema, lo hace público. Ahora la gente no se atreve a decir que hay que aceptar la violencia, sino que la cuestiona”, sostuvo Rivera Lassén.

De acuerdo con Benítez Delgado, la Ley brinda una herramienta civil y criminal para tratar la violencia doméstica como lo que es: un crimen. “Además, está enfocada desde una perspectiva de género y, por lo tanto, fundamenta la violencia doméstica desde esa perspectiva y con la intención de que no hubiese discrimen por razón de género. También establece la necesidad de que en Puerto Rico se trabaje desde un paradigma de la prevención”, agregó la también directora del Programa de Prevención de la Violencia hacia las Mujeres.

No obstante, Rivera Lassén sostuvo que la Ley pretendía la implantación inmediata de unas estructuras que no estaban listas. “Las fallas están en el sistema. Si tienes una ley que parte del derecho de la víctima, crea un choque con el derecho del acusado, que no es culpable hasta que se le pruebe lo contrario”, explicó.

Mientras, Benítez Delgado apuntó a la falta de recursos para la intervención óptima — investigaciones, salas especializadas, apoyo psicosocial para la sobreviviente, adiestramientos para los profesionales que atienden los casos — y la ausencia de perspectiva de género en la intervención que provoca una situación de revictimización de las sobrevivientes, la discriminación por razón de género y la visión de que éste es un problema personal.

“Todavía, aunque ha habido mucho progreso, se tiende a revictimizar a las sobrevivientes y se enfoca demasiado en por qué ella se queda en la relación. A las mujeres que acuden a solicitar ayuda se les cuestiona si realmente quieren proceder con su querella ya que el funcionario de estas instituciones ve la violencia doméstica como un problema personal entre pareja y no como un problema social al que tenemos que atender con rigurosidad y cuya intervención requiere conocimiento de perspectiva de género”, indicó Benítez Delgado.

UNA DINÁMICA COMPLEJA

Por otra parte, a raíz del caso de Vega Alta, la directora de la División de Violencia Doméstica de la Policía, Margarita George Marrero, declaró a un diario del País que alrededor del 50 por ciento de los casos por violencia doméstica no progresa en los tribunales porque la víctima desiste.

La profesora Benítez Delgado aclaró que la víctima en un caso de violencia doméstica es un testigo en el delito y que, aunque diga que no quiere proceder, si hay evidencia adicional, el caso debe continuar. “Pero para eso hace falta que se recopile evidencia contundente que no dependa exclusivamente del testimonio de la sobreviviente”, manifestó.

Las razones para que una víctima desista de continuar el caso incluyen la falta de apoyo de familiares y de la comunidad, que muchas veces presionan a la víctima para que perdone al agresor; el agresor amenaza a la víctima, particularmente con hacerle daño a sus hijos y a ella misma, o con suicidarse; la falta de independencia económica de la víctima, y propio el trato discriminatorio del sistema que muchas veces cuestiona la credibilidad y capacidad de la víctima.

“Muchos jueces h a n l legado a amenaza r a la víctima que si retira los cargos y luego regresa con otra querella, es a ella quién va a procesar. Esto claramente muestra poco conocimiento del ciclo de violencia, del proceso emocional en que se encuentra la víctima y de la perspectiva de género. Además, muchas veces la víctima no se siente respaldada ya que es cuestionada y ridiculizada frente al agresor. Esta situación le da poder al agresor y no empodera a las sobrevivientes. Todavía hay muchos casos en que jueces creen que la situación de violencia doméstica se puede resolver con consejería matrimonial”, sentenció Benítez Delgado.

En entrevista con Las Noticias Univisión, la jueza Sonia Ivette Vélez Colón, directora administrativa de los Tribunales, aseguró que la rama judicial ha comenzado una campaña para concienciar y preparar a los jueces en esta área. Destacó que la región de San Juan inauguró en el 2007 una sala especializada en violencia doméstica en la que los jueces están debidamente capacitados para trabajar con las dinámicas particulares de estos casos y que se preparan para abrir otra en la región de Bayamón.

Sin embargo, Vélez Colón reiteró que el juez tiene la capacidad de decidir si otorga una orden de protección a base de las circunstancias y los hechos que tiene ante sí. “Es importante que la víctima sea clara. Es importante que el juez o la jueza tenga los hechos claros, que esté en adecuada posición para evaluar ese asunto y determinar si concede una orden de protección… Éste es un sistema de seres humanos; nosotros no somos perfectos. Pero el sistema pone a la disposición de todos los ciudadanos los mecanismos que tenemos… de sensibilidad, de escucharlos, de atenderlos y de darles seguimiento”, aseveró.

Rivera Lassén puntualizó que el ciclo de violencia es una dinámica compleja que los tribunales están tratando de entender. “Las fases del ciclo de violencia no necesariamente corren a la par que el proceso en el tribunal. Ese choque es parte del problema. Puede que en el proceso el agresor la haya pedido perdón. También es probable que se encuentre con funcionarios con visiones estereotipadas o que no lo crean”, subrayó.

DISCRIMEN INSTITUCIONALIZADO

La situación es más complicada aún para las víctimas de violencia doméstica en parejas del mismo sexo, pues además de que suelen enfrentar mayores prejuicios, el 8 de abril del 2003, en el caso del Pueblo de Puerto Rico vs. Leandro Ruiz Martínez, el Tribunal Supremo determinó que la Ley 54 no les era aplicable.

“Este caso institucionaliza la opresión a la que está sujeta la población Lésbica, Gay, Bisexual, Transexual y Transgénero (LGBTT). En este caso, el Tribunal Supremo viola los derechos fundamentales de estas poblaciones garantizadas por la Constitución de Puerto R ico y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, condenándolas a ser parias en su propio país, a vivir una ciudadanía de segunda clase”, afirmó el profesor de Ciencias Sociales del Recinto Universitario de Mayagüez de la UPR, Luis E. Nieves Rosa.

La licenciada Rivera Lassén y el activista Pedro Julio Serrano concurrieron al enfatizar que el Tribunal Supremo no validó ese argumento aun cuando la Ley 54 es bastante clara en no discriminar por orientación sexual. “Esto complica el panorama para las parejas del mismo sexo, pues no tienen a dónde acudir para ser protegidos de la violencia y los agresores no pueden someterse a programas de desvío administrados por el Estado”, apostilló Serrano.

De esta forma, indicaron los entrevistados, las víctimas tienen que recurrir a otros recursos legales para poder reclamar protección como la Ley contra el acecho y radicar una querella por agresión o por alteración a la paz. Mas, estos estatutos no tienen el alcance de la Ley 54, y por ejemplo, no consideran el maltrato emocional como causa para acusar al victimario.

De acuerdo con Nieves Rosa, la parte agresora es muy consciente de todas estas dificultades y se vale de ellas para mantener a la víctima bajo su control y abusarla.

Ante este panorama, muchos optan por no buscar ayuda, pues saben, además, que tienen que salir del clóset para denunciar la violencia y enfrentar la homofobia institucionalizada en las agencias y la falta de protección de las autoridades, subrayó Nieves Rosa.

“No atienden a las víctimas con sensibilidad y a veces hasta se burlan de ellas. A veces, la Policía no quiere ni tan siquiera tomar una querella, pues les dicen cosas como ‘no nos metemos en ‘una pelea de patos’ hasta que ‘ustedes son machos, resuélvanlo a los puños’”, denunció Serrano.

Del mismo modo, Nieves Rosa aseveró que las personas encargadas de atender los casos de violencia doméstica no están preparadas para atender los casos con la población LGBTT, y que, en muchos casos, se amparan precisamente en la decisión del Tribunal Supremo para no hacerlo.

En una investigación que el profesor del RUM realizara con trabajadores sociales en Puerto Rico (Homofobia, trabajo social y políticas sociales: El caso de la Ley # 54 y las parejas del mismo sexo), encontró que éstos tienen niveles moderados y altos de actitudes homofóbicas. Aunque reconocen que la Ley 54 se formuló tomando en consideración a las parejas del mismo sexo, están de acuerdo con la decisión del Tribunal Supremo; no reconocen el hecho de que las parejas del mismo sexo experimentan violencia doméstica; no están de acuerdo en que el Gobierno les provea servicios en esta área, y no creen que la falta de protección de este sector bajo la Ley 54 sea una violación a sus derechos civiles.

¿QUÉ HACER?

“Tenemos, como sociedad, que enfocarnos más en responder al por qué hay tantos agresores y en entender el manejar el elemento fundamental de la falta de equidad en las relaciones de pareja y la promoción de relaciones basadas en el poder y control”, manifestó Benítez Delgado.

Señaló que las recomendaciones de un estudio multisectorial realizado por la Oficina de la Procuradora de las Mujeres incluyen: el adiestramiento continuo de policías, fiscales y jueces; establecer un sistema de datos computadorizado que apoye el trabajo interagencial en los casos, apoyando así un sistema de rastreo de ordenes de protección; extender las salas especializadas en casos de violencia doméstica a todas las regiones, y crear un protocolo de intervención para las agencias públicas y las empresas privadas y módulos de trabajo para las escuelas para trabajar con la violencia en el noviazgo.

“No podemos olvidar el área de prevención y para el lo es necesario u n proyecto educativo naciona l orientado a cambiar nuestras visiones sobre la violencia por género y a promover la equidad entre los géneros. Es indispensable que la escuela asuma un rol predominante en desarrollar un sistema educativo basado en la inclusión, la no discriminación y el respeto de la diversidad”, agregó.

Mientras, Rivera Lassén urgió a dar mayor apoyo a las víctimas, para que puedan salir del ciclo de violencia y enfrentar los procesos judiciales, y a las organizaciones que les ofrecen servicios. Tanto la licenciada como Serrano reclamaron que la Ley 54 incluya a las parejas del mismo sexo. “El Estado tiene que reconocer que las parejas del mismo sexo conforman familias”, dijo Serrano.

Finalmente, Nieves Rosa apuntó a la necesidad de crear un proyecto de documentación de la prevalencia de la violencia doméstica en las parejas del mismo sexo y el impacto que tiene como un problema social de salud. “De esta manera, podríamos levantar un caso de acción de clase que rete la decisión del Tribunal Supremo. Además, hace falta un proyecto de concienciación social sobre la diversidad que nos constituye como pueblo, para alcanzar la verdadera democracia — la que rompe con la dicotomía de mayoría y minoría”, concluyó.

*Agradezco a Pedro Julio Serrano el enlace.


Atrapadas en la red del narco

Tomado de Primera Hora*
lunes, 14 de septiembre de 2009
Francisco Rodríguez-Burns / Primera Hora

Desterradas por el crimen.

Es la mujer que empuja un carrito de bebé o la vecina que habla con una amiga en una esquina de su comunidad. Podrían pasar desapercibidas para gran parte de la ciudadanía, pero muchas otras personas de su vecindario conocen su historial, con quién andan y cómo viven. Son las mujeres del punto de drogas.

Algunas fuentes policiacas sostienen que su presencia en los puntos se ha ampliado durante los últimos años y aseguran, además, que en Puerto Rico estas mujeres suponen otro elemento que ha dificultado los operativos que se realizan contra los tiradores y los pejes gordos del narcotráfico.

Otros conocedores del tema, como el experto en drogadicción y tratamiento José Vargas Vidot, dijo que la visibilidad de las mujeres en los puntos ha aumentado por el problema de adicción que arropa al país, aunque precisó que históricamente éstas se han caracterizado por ser las gate keepers del punto, es decir, las que determinan quién entra y sale del centro de distribución de narcóticos, la curadora en los hospitalillos o las empleadas leales que están dispuestas a ejercer múltiples funciones para ganar aceptación en una empresa criminal dominada por los hombres.

Pero, al mismo tiempo, dijo Vargas Vidot, son las que enfrentan más obstáculos para reintegrarse en su comunidad una vez intentan romper las cadenas de su adicción. A diferencia de los hombres, las mujeres adictas se utilizan frecuentemente como vendedoras, aunque usualmente son las que pagan el peor precio por su participación en el punto o por incurrir en la prostitución para pagar su vicio. Usualmente mueren solas, ante una sociedad que parece estar más dispuesta a perdonar a un hombre que a una mujer por su incursión en el sórdido mundo de las drogas. “El final de muchas de las mujeres es la muerte. He tenido que identificar los cadáveres de más mujeres que hombres en lo que llevo de experiencia en la calle…. Mueren en la soledad” , dijo Vargas Vidot.

¿Desplazamiento?

Según investigaciones del Negociado de Drogas de la Policía, las mujeres están ocupando posiciones en los puntos de drogas que históricamente les competían a los hombres.

A pesar de algunas notables excepciones, las narcotraficantes apenas alcanzan puestos intermedios como vendedoras, ya que usualmente se inician en los puntos como vigilantes y mensajeras. Muchas, sin embargo, son contratadas para “cocinar” la droga, proceso que en ocasiones se hace en espacios cerrados con poca ventilación y que se asocia con altos niveles de adicción y serios problemas respiratorios.

“Se ha dado un auge de mujeres en los puntos de droga, particularmente en la zona metropolitana”, sostuvo el director del Negociado de Drogas de la capital, Félix Bauzó. “Muchas de éstas son adictas y con su participación en el punto cubren con las cuotas de las sustancias”, añadió el oficial.

El reclutamiento de mujeres adictas en los puntos de drogas coincide con otras modalidades criminales que persiguen proteger la mercancía ilegal cuando se encuentra en manos de los vendedores. Las cápsulas de crack, por ejemplo, se envuelven en plástico y son selladas con calor para cumplir con un doble propósito: el comprador puede comprobar la cantidad de la mercancía a través de la envoltura transparente mientras el vendedor es desalentado de consumir la sustancia por la marca que dejaría su apertura en el contenedor.

A nivel operacional, los cabecillas de las pandillas reducen el riesgo de que alguno de sus socios sea arrestado al utilizar a los adictos vendedores. Por consiguiente, el dinero de los fondos que muchos puntos mantienen ante la eventualidad del arresto de alguno de sus hombres más cercanos también puede ser menor.

En un mercado dominado por la ley del gatillo, son pocas las mujeres que alcanzan la posición de lugarteniente o cabecilla, aunque sí hay algunas seniors que pueden mantener un control indirecto de los puntos. Tienden a ser personas con reputación cuya fuerza estriba en sus contactos en la comunidad. “Hay puntos que tienen que contar con ellas”, indicó el investigador veterano.

Aunque no trabajen directamente en el punto, otras mujeres son contratadas para provocar motines durante los operativos policiacos. Investigaciones apuntan a que muchas de éstas reciben dinero de los puntos para provocar confrontaciones con policías, que son grabadas en vídeo por otros narcotraficantes para su eventual diseminación a través de los medios de comunicación.

“El rol de la mujer es muy grande. No es lo mismo intervenir con un hombre que con una mujer”, dijo.

*Agradezco a la Lic. Eva Prados el enlace.


Obama Appoints First Openly Lesbian Commissioner to the EEOC

Chai Feldblum

Tomado de: Feminist Law Professors*

The White House just announced that it has nominated Georgetown Law Center’s Professor Chai Feldblum as a Commissioner to the Equal Employment Opportunity Commission.  This is huge not only because Feldblum would be the first out lesbian or gay person on the EEOC (which, as Nan Hunter points out will gain particular significance when/if ENDA is enacted), but more generally because Feldblum is among the smartest and most experienced lawyers working on the administrative interpretation and enforcement of anti-discrimination laws.

Chai was at the center of the policy team that aided Congress and the Clinton Administration in the drafting of the Americans with Disabilities Act and its accompanying regulations and implementation, played a crucial role in the writing of the Ryan White CARE Act, has developed legal and legislative strategies to expand anti-discrimination protections for transgendered people, and has been a key player in the many-year effort to gain passage of the Employment Non-Discrimination Act which could add sexual orientation and gender identity protections to federal non-discrimination laws.   Feldblum has fought efforts to remove the gender identity provisions from ENDA, a strategy urged by some, including Rep. Barney Frank, to gain broader support for the legislation.

Not incidentally, after serving as Legislative Counsel to the ACLU’s AIDS Project, Feldblum founded Georgetown’s Federal Legislation and Administrative Clinic, a program designed to train students to become legislative lawyers.  It is hard to imagine a more qualified appointment to the EEOC.

It’s also a delight to see a White House Press Release that uses the words lesbian, gay, bisexual and transgender as something other than an epithet.

*Agradezco el enlace a la Profesora y Lic. Myrta Morales-Cruz


Sociedades diversas, cuestión de humanidad en el siglo XXI

13-09-09
por Irene León
Tomado de Rebelión


Referirse al movimiento feminista y en general al tema de la diversidad sexual, de las políticas de reconocimiento e igualdad es un asunto complejo, sobre todo porque asistimos a una época de reconfiguraciones, de reconceptualizaciones, de reorientación de muchas teorías, especialmente desde Latinoamérica. Se trata de un continente plural —aunque este rasgo no es nuevo—, donde los actores principales son los elementos constitutivos de la sociedad en conjunto.

La restitución en estos momentos de los cinco tipos de sociedad, tal como están siendo planteadas, no es más que el símbolo de la “apertura de ojos” que se está dando en el continente. Dicha apertura en América Latina y el Caribe, principalmente, acumula ya una trayectoria: la situación actual refiere a un proceso histórico de hace al menos cinco siglos, en la mayoría de nuestras sociedades y de nuestros colectivos.

Reconocer lo que sucedió en el siglo XX resulta crucial para entender lo que en temas de género y diversidad en sentido general se está debatiendo en estos momentos. Hacia finales del siglo XX, el mundo asistió a uno de los más significativos cambios en materia de comprensión de las relaciones humanas y sociales: la conceptualización de las relaciones de género, y el ulterior desarrollo de políticas, instrumentos legales, y mecanismos nacionales e internacionales orientados a reducir las disparidades. Ligado a esto se despejó también la existencia de relaciones de poder en la sexualidad, su naturaleza política, su repercusión social, y su trascendencia de lo individual.

En ese proceso, además de las mujeres, se nombraron e identificaron grupos sociales enteros que, por su disociación de la heterosexualidad obligatoria, enfrentaban varias formas de segregación. Los colectivos gays y lésbicos, por ejemplo, que por primera vez se visualizaron como grupo social y no como individualidades asiladas.

El reconocimiento de las dimensiones sociopolíticas del cuerpo y las sexualidades, pasó desde entonces a ser parte de aquellos avances que la humanidad ha ido afirmando progresivamente, teniendo en mira justamente la humanización de la vida y de las distintas formas de expresión inherentes a ella. Es en ese marco que las feministas acuñaron el concepto de derechos sexuales, que refiere principalmente a la autonomía personal y la libre toma de decisiones sobre la vida sexual, pero que también coloca a la sexualidad en el ámbito de los derechos, poniendo en evidencia su lugar en las relaciones sociales, políticas, económicas y de géneros.

Los movimientos sociales que postularon estos cambios —principalmente el feminista y luego el LGBT— imprimieron de esta perspectiva múltiples escenarios: el político y social, el académico, el institucional local e internacional. Pero si la agenda de cambios en las relaciones entre los géneros consiguió plasmarse en la formulación de legislación y políticas internacionales: principalmente en la ONU y otros mecanismos regionales, aquella sobre orientación sexual, registró avances mucho más focalizados pero también importantes. Los más trascendentes en el Sur: la inclusión de la no discriminación por orientación sexual en la Constitución Sudafricana (1996) y en aquella del Ecuador (1998). En este último caso, se reconoció también el derecho de las personas a tomar decisiones libres sobre su cuerpo y sexualidad; los derechos sexuales; y otros.

Los cambios que sucedieron en este período fueron múltiples, y abrieron las puertas para que el siglo XXI naciera con varias propuestas de reconceptualizaciones: la relativa a la pluralidad de las relaciones intergéneros en las distintas sociedades, contextos y culturas —y hasta la existencia de distintas categorías intragenéricas, en Asia central por ejemplo—; las referentes a las nuevas categorías sociológicas que resultan de las intersecciones entre distintas formas de discriminación; y también las inherentes a la pluralidad de las identidades de género —expuestas principalmente por el transgenerismo.

Por otro lado, las nuevas expresiones de la imbricación entre el patriarcado y el capitalismo, transparentadas por las regresiones operadas en el período neoliberal, que agudizó las desigualdades estructurales a tal punto que en algunos casos neutralizó los derechos obtenidos a finales del siglo XX, se revirtió en el surgimiento de un nuevo discurso feminista, que desborda lo considerado específico, para incursionar en lo considerado como general —La Carta Mundial de las Mujeres para la Humanidad, producida por la Marcha Mundial de las Mujeres, es un ejemplo—, como lo es en el campo LGBT aquel del Diálogo Sur/Sur LGBT, que se plantea como un espacio de resistencia a la globalización capitalista.

Es decir, el siglo XX abrió posibilidades de ascenso en la relación entre los géneros y las dinámicas de poder, un buen posicionamiento de las mujeres en las sociedades capitalistas y, claro, transformaciones de carácter diferente en la sociedad cubana, que desde su historia de 50 años de socialismo ha ido construyendo una propuesta y una política de las más consistentes en esta materia.

En este contexto, también se evidenció que vinculado a estas relaciones de poder estaban las articuladas, en aquel momento, a la llamada sexualidad”. La sexualidad y los discursos sobre sexo y relaciones abiertas relativas al cuerpo, tomaron otra dimensión en esos momentos: adquirieron una naturaleza política que no tenían, se evidenció la repercusión social de ellas e, incluso, además de colocar la mira en el terreno de lo individual, se llegó a sobrepasar ese nivel. Es decir, tuvo una trascendencia: ya no era algo estrictamente personal o que ocultar en algunos casos, sino que tenía connotaciones políticas y sociales medulares.

Así, para decirlo rápidamente, nos encontró el siglo XXI, es decir, con dimensiones de cambio a nivel cultural, socioeconómico y político, también inherentes al tema de las mujeres y la diversidad sexual.

El siglo XXI nos encontró con el reconocimiento de las dimensiones sociopolíticas del cuerpo y de la sexualidad. La humanidad ha pasado a reconocerlos como parte de sus avances colectivos, y ahí hablamos de humanidad”, independientemente del modelo de cada sociedad.

Empezamos el siglo XXI con demandas de humanización de estos temas, con demandas de derechos y otros conceptos visionarios, y obviamente, con transformaciones. En menos de medio siglo, hemos dado un giro de 180 grados con estos cambios, aunque aún falta mucho.

¿Qué sucedió en América Latina con todo esto?: pues sucedió todo esto y mucho más. Surgieron muchas experiencias feministas, el EGBT, de articulación contra las distintas formas de discriminación y segregación discursiva, espacios para realizar iniciativas, sueños, propuestas en torno a estas cosas. Tanto así que hoy somos la única región en el mundo en la que varios países han logrado trascender políticamente y propositivamente, y consignar esto en políticas, en institucionalidad, en propuestas de transformación orientadas no solo a las realidades locales sino, en muchos casos, a transformaciones mundiales.

Como ya decía, Cuba ha sido uno de los países que ha mantenido una línea consistente en eso y de hecho inicia el siglo XXI con una propuesta en la Asamblea Nacional sobre el reconocimiento de la identidad de género por opciones. Digamos que en el discurso relacionado con estas diversidades, es el primer país que llega a su asamblea con un debate de esta magnitud.

El siglo XXI nació con nuevos movimientos sociales, con nuevas visiones y nuevos cuestionamientos al orden sexual capitalista; al heterosexismo patriarcal; a los límites sociopolíticos que resultan del enfoque binario del concepto género, visibilizando la existencia del plural para este último. Según la filósofa Beatriz Preciado: “No hay diferencia sexual, sino una multitud de diferencias, una transversalidad de las relaciones de poder, una diversidad de las potencias de vida”, lo que interpela a enfocar la existencia de una multiplicidad de relaciones de dominación, de sujetos de la discriminación, y de las numerosas interrelaciones entre distintas formas de discriminación por varios motivos.

En América Latina y el Caribe, el proceso reivindicativo y la movilización política relativos a las sexualidades, centrados principalmente en torno a la afirmación de derechos y ciudadanía, y la formulación de políticas para la erradicación del sexismo, la discriminación por orientación sexual y la identidad de género, ha obtenido resultados institucionales concluyentes en casi todos los países. En el caso de América del Sur, donde casi todos los países están inmersos en procesos de cambio de modelo o por lo menos de ruptura con el neoliberalismo, las propuestas de creación de alternativas al modelo, que están en el orden del día incluyen estos tópicos.

Todas las nuevas Constituciones latinoamericanas del siglo XXI, registran novedosos enfoques de género, algunas lo colocan como eje transversal, y todas sitúan la igualdad como prioridad. Esta última es mencionada también en las propuestas de integración regional, pieza clave para el afianzamiento de los mencionados cambios.

Un importante aspecto de los recientes desarrollos del movimiento de alternativas a la globalización es la pluralidad, la interacción entre los mundos político, académico, militante y popular, en el proceso creativo de imaginar otro mundo posible. Uno de los resultados de esto es la visualización de un universo diverso, con prácticas y pensamientos múltiples, que procura desarrollar tanto convergencias discursivas, como acciones concretas. En otras palabras, los cambios en la política sexual y de género en el siglo XXI están relacionados con las propuestas de cambio de modelo, con medidas concretas para viabilizar la igualdad, y sustentar la autodeterminación social, política, económica de los cuerpos, de las identidades, etcétera.

Sin embargo, los debates en torno a este tema no excluyen los desafíos: La mercantilización del cuerpo, especialmente el de las mujeres; el negocio del sexo, que constituye una de las más rentables empresas de la globalización; la comercialización y banalización de la diversidad, conceptuándola como un catálogo comercial; y otras manifestaciones del capitalismo patriarcal, constituyen la antítesis de las propuestas de subversión de las relaciones de poder en la sexualidad, levantadas por los movimientos que actúan en este campo, y que convocan más bien a reivindicar las sexualidades desde la autonomía, la diversidad y la creatividad humana.

Latinoamérica, en este momento de transformaciones, está ante un reto y también lo estamos desde el discurso feminista y desde las propuestas de diversidades. El contexto ha cambiado, estamos frente a una nueva situación y ante nuevas posibilidades. Si en el siglo XX tuvimos la posibilidad de conquistar desde lo reivindicativo lo que antes resumí, ahora estamos frente a la posibilidad y el desafío de colocar estas propuestas en el centro de los cambios de la sociedad, y de articular desde ahí no solamente discursos, sino institucionalidad, prácticas, y sobre todo desde nuestra posición, de generar nuevas relaciones sociales.

Hablamos de estos cambios de sentido y redefiniciones en las que está inmerso Latinoamérica y es muy importante; pero esa buena parte de redefiniciones se dan en las relaciones sociales, es decir, son nuevas realidades que se tejen en la sociedad. Cierto es que tenemos aportes nuevos gracias a las nuevas constituciones, sobre todo en los países que estamos en revolución —como la Revolución Boliviana, la Revolución Bolivariana, la Revolución Ciudadana en Ecuador—. En este contexto en el que ya no estamos en la condición de víctimas del siglo XIX, sino que estamos frente a la posibilidad de ser actores políticos, tenemos el reto de colocar estas posibilidades y estas propuestas en el diseño no solo de un nuevo modelo sino en una nueva visión de la sociedad.

Claro, podemos quedarnos en acciones tan válidas como pueden ser una pancarta en el balcón de mi casa, que está muy bien, manifestaciones en las calles, espacios de debate… que siguen siendo válidos; sin embargo, el momento ofrece posibilidades mayores: el de participar, el de apropiarnos de ejes como es este de los Paradigmas Emancipatorios y de estar presentes en la construcción de nuestro futuro.

Nuestro reto es el de construir sociedades diversas, generando propuestas antisistémicas, alternativas al capitalismo y al patriarcado, a la mercantilización del cuerpo, la banalización del concepto de diversidad como trampa del mercado. Estas propuestas de los movimientos sociales están llevando estos temas a un nivel de participación y de comprensión de conceptos que van más allá de las demandas del feminismo, como puede ser la soberanía alimentaria, por ejemplo. Con todo esto, estamos en un momento en el cual los movimientos sociales, no solo los feministas, debemos lograr la interacción de nuestras propuestas como lo están nuestras realidades y nuestras geografías.

Irene León. Vicepresidenta del Consejo Directivo de la Agencia Latinoamericana de Información –ALAI-


JORNADA: EL GÉNERO AL MARGEN, TRANSGRESIÓN Y EMANCIPACIÓN

JORNADA

14 -18 DE SEPTIEMBRE DE 2009

La próxima semana se estará realizando una interesante Jornada sobre el género, las transgresiones del género y la emancipación. Durante la semana se realizarán conferencias, paneles y exhibiciones fotográficas. En las presentaciones se abordarán discusiones sobre los retos que enfrentan quienes investigan el tema transgénero en las cárceles. Otro tema será la exclusión social y la inserción laboral de las diversidades sexuales en Quito, Ecuador. Se presentará una revisión sobre la literatura existente en torno al tema transgénero y transexual. Se exhibirán fotografías sobre personas trans en Quevedo como testimonio de la cárcel. Además, se analizarán las necesidades psicosociales de las personas trans. Se presentará, también, una conferencia sobre la intersexualidad. Tendrá como conferencia magistral la discusión sobre las travestis en el ex penal García Moreno.

Las actividades se realizarán en la Sala de Investigaciones del Centro de Investigaciones Sociales y en el salón 108; ambos ubicados en el edificio Carmen Rivera de Alvarado, Facultad de Ciencias Sociales, de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

PROGRAMA

Lunes 14 de septiembre
8:30am Presentación y bienvenida
Presentación de agenda del seminario
9:00 1ra Conferencia: Introducción a la metáfora del género
Prof. José Toro-Alfonso
9:30 Discusión
10:00 Receso
10:15 El reto de la investigación en cárceles sobre el tema transgénero
Prof. Margarita Camacho
11:00 Discusión
11:15 Diversidades sexuales y de género: exclusión social e inserción laboral en Quito
Prof. Margarita Camacho
12:00 Receso Almuerzo
1:00 Discusión presentación anterior de Prof. Camacho
1:30 Una revisión de la literatura sobre transgéneros y transexuales
Prof. José Toro-Alfonso
2:15 Discusión
2:30 Testimonios de la cárcel, con algunas fotografías de otras Trans en la ciudad de Quevedo
Prof. Margarita Camacho
3:30 Discusión
4:00 Prof. José Toro-Alfonso

Martes 15 de septiembre
8:30am Necesidades psicosociales de las poblaciones trans
Prof. José Toro-Alfonso
9:30 Discusión
9:45 Ciudadanía y exclusión
Prof. Margarita Camacho
10:30 Receso
10:45 Discusión
11:00 Trabajo en subgrupos – requisitos del seminario
12:00 Receso Almuerzo
1:00 La intersexualidad
Prof. José Toro-Alfonso
2:30 Receso
3:00 La paradoja transgéner
Prof. José Toro-Alfonso


Miércoles 16 de septiembre

10:00 Conferencia Magistral Prof. Margarita Camacho
Cuerpos encerrados, cuerpos emancipados: Travestis en el ex penal García Moreno
11:30 Discusión
1:00-3:00pm Reuniones individuales con estudiantes interesados(as) en conversar sobre sus trabajos de investigación sobre el tema. (Prof. Camacho)

Jueves 17 de septiembre

8:00- 12:00pm Reuniones individuales con estudiantes interesados(as) en conversar sobre sus trabajos de investigación sobre el tema. (Prof. Camacho)

Viernes 18 de septiembre

9:00-12:00am Panel sobre transgresión del género
Prof. Margarita Camacho & Prof. José Toro-Alfonso
Sr. José Joaquín Mulinelli, COAI, Puerto Rico


Facebook retira un grupo que pedía exterminar a homosexuales

Tomado de: el periodico.com

La acción conjunta de una oenegé, la Fiscalía contra los Delitos de Odio y Discriminación y los Mossos d´Esquadra ha llevado a la red social Facebook a eliminar a un grupo que llamaba a “exterminar” a los homosexuales. Bajo el título No más maricones en Facebook: por un mundo mejor, el colectivo liderado por cuatro personas, tres de ellas mujeres, calificaba a los gais de “escoria mundial” y definía su orientación sexual como algo “no natural”, unas afirmaciones que en España son constitutivas de delito.

Tras ser advertido de la existencia del grupo, la oenegé presentó una denuncia ante el Servicio de Delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalía de Barcelona, que lo puso en conocimiento de los Mossos. Estos abrieron una investigación sobre el grupo de Facebook. Finalmente, el juez ha considerado que el contenido de la página es delictivo y ha tramitado una comunicación con los servicios judiciales de EEUU, que son quienes pueden obligar a Facebook a facilitar los datos de los usuarios que abrieron el grupo. Por el momento ya se ha conseguido la desaparición del grupo de Facebook, donde incluso apareció un grupo de usuarios que solicitó su desaparición.

No obstante, acciones como esta llevan al fiscal del Servicio de Delitos de Odio y Discriminación, Miguel Ángel Aguilar, a alertar de cómo los grupos e individuos homófobos están empleando internet como principal plataforma de propaganda. “Saben que sus proclamas son cada vez más perseguidas en el espacio público; en cambio, en el ciberespacio sienten que pueden sembrar el odio con impunidad. La propaganda que antes hacían en conferencias, charlas, conciertos, ahora la hacen por internet”, señala el fiscal, que ha constatado que estos grupos intentan sacar partido de la situación de crisis.

Una de las organizaciones homófobas más activas es el partido de ultraderecha Alianza Nacional, que usa internet para convocar concentraciones con las que reventar actos y manifestaciones del colectivo homosexual. En mayo del 2008, con motivo del Día Internacional contra la Homofobia, este partido llamó a una contramanifestación que, con el lema No es natural, debía celebrarse en Barcelona.


Reclaman que Facebook también incluya el género femenino

Tomado de: iprofesional.com
6 de septiembre de 2009.

Un grupo de mujeres, con el apoyo de la concejalía de Mujeres y Juventud de Barcelona, se han dirigido a los responsables de la empresa Facebook, en Palo Alto (California), para reclamar que esta red social utilice un lenguaje más femenino.

Las responsables del II Congreso de Mujeres de Barcelona, que se celebrará los próximos días 16 y 17 de octubre, habían denunciado que Facebook “utiliza exclusivamente el lenguaje masculino” tanto en sus versiones en castellano como en catalán, mientras que la presencia de las mujeres en la red es mayoritaria.

El equipo corporativo de Facebook ha respondido que estudiarán la propuesta y que mantendrán el contacto con los promotores de esta iniciativa, según indicaron en un comunicado.

Las activistas reclaman que se revise la construcción gramatical de género de Facebook y que en todos aquellos idiomas en los que sea posible se incorpore también el lenguaje femenino: “Por un principio inclusivo y de igualdad de condiciones, tal y como señalan algunas instituciones, entre ellas la Unesco”.

En este sentido, piden que Facebook no limite el uso del lenguaje en sus dos géneros a un simple “Bienvenido/a” ya que, afirman la promotoras de la iniciativa, los actuales medios técnicos permiten adaptar rápidamente el lenguaje para que en los menús y en otras aplicaciones, aparezcan las opciones: “Todas las amigas”, “Busca amigas”, entre otras posibilidades.

“El lenguaje, la comunicación y las redes sociales sólo tienen sentido si son inclusivas, nunca exclusivas. La innovación han de ir paralelas a la igualdad desde el lenguaje”, explicaron desde la concejalía de Mujeres y Juventud del Ayuntamiento de Barcelona, informó la agencia EFE.

*Agradezco a Roberto Pastrana por haber compartido y divulgado la noticia.


Pequeño adelanto

Por un lado, comparto la posición que plantea que las cárceles estan obsoletas. Estas deberían repensarse.  Incluso, en Puerto Rico se ha demostrado que las cárceles han creado más problemas en lugar de resolverlos. Fernando Picó ha señalado en El Día Menos Pensado, la historia de las prisiones y los presos en Puerto Rico, los numerosos problemas que presentan las cárceles del país para las personas heterosexuales. No es díficil imaginar que mucho más resultan ser los problemas para las diversidades sexuales que terminan dentro de las cárceles. De hecho, queda mucho terreno por estudiar sobre el tema de las diversidades sexuales dentro de las cárceles.

Por otro lado, me resulta hasta cierto punto un alivio ver la noticia publicada, recientemente, que mencionaba que en Inglaterra trasladarían a una transexual de una cárcel masculina hacia una femenina. El juez consideró que lo contrario presentaba una violación de derechos humanos. A pesar del retraso que han sido las cárceles hasta el momento, esto representa un precedente y un adelanto. Al menos para Inglaterra.

A la luz de esta noticia me pregunto: ¿Habrán existido transexuales en las cárceles de Puerto Rico? ¿Existirán transexuales actualmente en las cárceles de nuestro país? ¿Cómo tratarán (o tratarían) a las transexuales en las cárceles de Puerto Rico? Lamentablemente, no es muy díficil saber la respuesta.

Ver noticia: Trasladarán a Transexual a Cárcel Femenina


¿Un camaleón?

Por Nahomi Galindo-Malavé
Publicado en Diálogo Digital y en Indymedia
4 de septiembre de 2009

Muchas personas en Puerto Rico se creen no ser homofóbicos porque no quieren matar ni quieren golpear a nadie de la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGBT). Por un lado, eso es un alivio; por otro lado, sépase que hay otras formas de ser violentos contra las diversidades sexuales. La homofobia también se manifiesta a través de estereotipos y prejuicios.

Recientemente, una amiga me envió preocupada una columna que hablaba de la homofobia y la salsa. Al leerla quedé anonadada con la publicación. El bloguero en su discurso presentaba grandes contradicciones. Primero, hablaba contra la homofobia pero a la misma vez la reproducía. Segundo, presentaba un análisis simplista. Aunque señaló algunas canciones homofóbicas, no problematizó las canciones. Además, descuidó distinguir la diferencia entre gay, transgénero y transexual; tampoco la diferencia entre homofobia ni transfobia. Tercero, justificaba su posición únicamente con la Biblia (sigue el fundamentalismo envuelto) y repitió la visión binaria heteronormativa.

Sin duda alguna, muchas de las canciones que el bloguero señaló son homofóbicas. En eso coincidimos. Sin embargo, eso no resulta muy difícil pues precisamente no he conocido hasta el momento un género caribeño que sea pro gay. Sin embargo, al analizar la música hay que hacerlo cautelosamente, precisamente ubicándose en el contexto socio-histórico.

A pesar de que hay muchas canciones homofóbicas hay otras que, a pesar de que no son las más politicamente correctas, (como Simón me limitaré a esta porque no puedo abordar más por el momento), fueron para bien o mal de las primeras y pocas canciones que en su respectiva época comenzaron a promover la tolerancia y comprensión, cuando hacía falta, hacia las diversidades sexuales a traves de difusion masiva como la música en áquel entonces. Quiero aclarar, que hoy día, conformarse con la comprensión y tolerancia no es suficiente. Si no que se debe incluir el respeto y la inclusión.

Aunque este bloguero trata de proyectar “buenas intenciones”, su columna perjudica más de lo que ayuda. Contrario a lo que cree y presenta el mismo columnista, que dice que los gays se pueden “convertir” a heterosexuales, la canción Simón (que habla de la transfobia) establecía con su letra, principalmente, que hay características (identidades) en los seres humanos que no se pueden cambiar, (visión esencialista). Entonces, ¿por qué hay que excluirlos por su identidad y por ser diferentes? Queda evidenciado que las “buenas intenciones” nunca son suficientes, pues los planteamientos del autor son, de hecho, más homofóbicos y ofensivos a las personas LGBT que la misma canción Simón.

Otros problemas que presenta el bloguero a través de su columna es que estereotipa que los gays son gays porque fueron abusados de niños. Además, patologiza la orientación sexual e identidad de género. Es evidente que esta desinformado que hace décadas, se dieron cuenta que estaban equivocados, y la Organización Mundial de la Salud incluso sacó la homosexualidad del libro de enfermedades mentales.

Aunque creo en la libertad de expresión, me preocupan esa libertades de expresión que reproduce formas de violencia. Creo que es una irresponsabilidad la publicación de este blog. Yo me pregunto si cabría en la mentalidad de la prensa la publicación de una columna racista, que diga que: respeta a los/las negras pero que no comparte sus reclamos.

Como bien identificó y me dijo la amiga que me envió el blog, “este bloguero en vez de empezar su columna diciendo que a la mayoría de los gays no les gusta la salsa, (pues no sabemos de dónde saca su generalización); debió haber empezado su columna diciendo: A mi no me gustan los gays y supongo que hay otros salseros homofóbicos que tampoco”.

Por eso reitero que hay que tener cuidado, cuando las personas repiten, inconcientemente o no, discursos fundamentalistas disfrazados de “gay friendly”. Pues, como bien nos adivirtió Rubén Blades: “Ten cuidado con el camaleón;aprende a reconocerlo, aunque cambie de color. Ten cuidado con el camaleón; no me arrastra tu corriente porque no soy camarón.”


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