Monthly Archives: August 2009

Reflexión sobre la maternidad

Por Nahomi Galindo-Malavé
Publicado en El Nuevo Día
25 de agosto de 2009

Hace algunos días se publicó una noticia que bien podría ser el trama de una película de terror mal titulada: Una mujer está embarazada… ¡de 12 bebés!. Aunque la historia se intentó pintar “bonita”, (incluía foto intrauterina), me heló la sangre. Era como ver la vida de abnegación y sacrificio de nuestras abuelas condensada en 9 meses y glorificada como un ejemplo a emular. El colmo de la obsesión promovida por los sectores fundamentalistas en la modernidad tardía, auxiliados por la alta tecnología y los medios masivos.

A diferencia de nuestras abuelas la protagonista de esta historia, eligió su destino. La mujer tuvo abortos involuntarios y se sometió a tratamientos de fertilidad. Su único deseo: “abrazar a sus seis niños y seis niñas”. Desea los 12 fetos aunque los médicos le han dicho que la probabilidad de que nazcan vivos es de 1% y que su vida peligra.

Sin duda, la experiencia de la maternidad varía de mujer en mujer. Para algunas, preparadas para tener hijos o no, ya sea económica o mentalmente, es una gran alegría. Otras, aún preparadas, se enfrentan a decisiones difíciles. A las que toman la difícil decisión de terminar su embarazo de forma segura y legal (opción no disponible antaño), a menudo se les proyecta como monstruos, asesinas, malas mujeres.

Sin ánimo de ofender a quienes eligen tener muchos hijos (se trata de poder elegir), mucho más monstruosa y grotesca me parece la noticia de que una mujer tendrá 12 hijos de golpe, y que esto se celebre. Cabe preguntarse, ¿No es irresponsable arriesgar su propia salud y vida, privando así de su madre a las criaturas que lanzará al mundo? ¿No es irresponsable exponer la salud y el bienestar de las que llegasen a nacer? ¿No contradice su deseo de ser madre la posibilidad de que tanto ella como muchas de las criaturas no sobrevivan el intento?

Todo este drama es muestra del extremo al que ha llegado la obsesión con la maternidad que se ha vuelto hegemónica en nuestra era globalizada. A pesar de que la protagonista es de Túnez, el tema repercute en Puerto Rico. Además, muestra cómo los medios de comunicación contribuyen, concientemente o no, a construir socialmente una imagen glorificada de la maternidad, a menudo de forma irresponsable.

Las profundas contradicciones y limitaciones de este discurso quedan reveladas cuando la maternidad se sobrepone, incluso, a la salud y vida.


Ponte en mi falda

por Nahomi Galindo-Malavé
Publicado en Prensa Comunitaria
y en el Blog Quiero vivir e Indymedia.

He escuchado decir que estamos viviendo en tiempos de gran indiferencia social. Que la sensibilidad, empatía, y solidaridad, están desapareciendo. Sin embargo, prefiero ver el vaso medio lleno, no medio vacio. Por eso prefiero recordar y repetir frases que me decía mi abuela de niña. Frases como “tienes que ponerte en sus pantalones” o “tienes que ponerte en sus zapatos”.

Con similar espíritu, se estará presentando el perfomance “Ponte en mi falda”, promoviendo la empatía, sensibilidad, comprensión y solidaridad hacia las mujeres, que a pesar de algunos adelantos sociales continuamos viviendo la desigualdad. Aunque hoy día las mujeres usamos pantalones, muy bien se sabe que también continuamos usando faldas. Además que, aunque llevamos años usando pantalones, la falda continúa entendiéndose en nuestra cultura como símbolo de las mujeres.

El domingo 2 de agosto de 2009 a partir de las 2:30 pm se realizará una caminata que saldrá del Mercado Madre Tierra en la Placita Roosevelt. La falda estará en el cuerpo de un perfomero varón y llevará mensajes sobre derechos de las mujeres. Es importante la asistencia de tod@s l@s que puedan, sobre todo la de aquellos varones solidarios que se atrevan a transgredir las normas de género, poniéndose la falda. Aunque no puedan conseguir una falda les invitamos a que asistan como muestra de empatía, sensibilidad y solidaridad con las mujeres.

Cuando una mujer sea discriminada por ser madre ponte en su falda; cuando una mujer sea discriminada por lactar, ponte en su falda; cuando una mujer sea discriminada por su identidad de género, ponte en su falda; cuando una mujer sea discriminada por su orientación sexual, ponte en su falda; cuando una mujer sea despedida injustamente, ponte en su falda; cuando una mujer no reciba salario justo, ponte en su falda; cuando a una mujer sea agredida sexualmente (violada), ponte en su falda; cuando a una mujer pretendan imponerle la maternidad, ponte en su falda. Pongámonos tod@s en las faldas de cada una de estas mujeres.


Letras parlantes: Biblioteca viviente

por Nahomi Galindo-Malavé
Publicado en Prensa Comunitaria
20 de junio 2009

Popularmente existen frases que plantean la metáfora entre personas y textos. Muchas veces escuchamos decir “esa persona es un libro” o “tal persona es una enciclopedia” o “fulana es un libro abierto”. Estas frases con luz nos muestran que muchas personas son y pueden ser un conocimiento ambulante.

Durante el día de ayer, 19 de junio, se realizó una excelente actividad titulada “Biblioteca viviente” organizada por Isla Cliché y La Chiwinha. La realidad es que inicialmente cuando escuché el anuncio de la actividad no tenía una idea clara en que consitiría y en cómo se concretizaría. Pero la misma duda levantó mi curiosidad y llegué hasta la actividad. Allí me dí cuenta que era sencillamente tal como se anunciaba y habian descrito: una biblioteca viviente.

Los “lectores” llegaban a La Chiwinha y había una “bibliotecaria” como recepcionista con un listado de libros con codificaciones y titulos. Uno seleccionaba del listado. Entregaba una identificacion para solicitar el “libro” (que era una persona que te hablaría del tema) y el “libro” no tan sólo te hablaba de su tema; sino que además, literalmente, tenía un dialogo con el lector.
Esta actividad fue innovadora, refrescante y oportuna. Innovadora porque este tipo de actividad rompe con el formalismo de las conferencias o paneles. Expone a personas que, quizás, no se conocen a un dialogo, que pocas veces se promueve, proponiendo como fin el aprendizaje de forma amena. Sin embargo, a la misma vez propone intercambiar una conversación, así mismo como a cuestionar inmediatamente al “libro” y a tener una lectura en forma de espiral, en vez de lineal.

La actividad fue refrescante gracias a la selección de los recursos, porque los “libros” no exponían como los “dioses del olimpo” sino que establecían un diálogo intimo con el lector. Este metodo de “lectura” exponía tanto al “libro” como al “lector” a reirse, a sorprenderse, o a conmoverse. El entusiasmo de los “libros” y “lectores” era tal que en la “biblioteca” no se entregaba el libro sino era porque avisaban con una campana. Así, entonces, era la forma en que se cambiaban “libros” y “lectores”.

Finalmente la actividad fue oportuna porque en un contexto dónde generalmente prevalece el individualismo, la superficialidad y la prisa, sin duda alguna esta propuesta dinámica sensibiliza y expone a diferentes personas a interaccionar a través de dialogos teniendo como objetivo principal un intercambio de conocimiento intimo y ligero que hace tanta falta en estos tiempos. Ojalá no tan sólo se repita, sino que también se empiece a utilizar más este método.


Seamos la diferencia

Publicado en El Nuevo Día
16 de mayo de 2009

No fue hasta la década de los 80 que la homosexualidad fue removida de la lista de desórdenes mentales en Estados Unidos. Esta apertura de parte de la comunidad profesional hacia la diversidad sexual, tuvo su paralelo a nivel internacional hace 19 años, cuando la Organización Mundial de la Salud, rectificando una política errada de mucho tiempo, hizo lo mismo. Es por esto que mañana 17 de mayo se celebra, en todo el mundo, el Día Mundial contra la Homofobia.

El conflicto en torno a la diversidad sexual ha resurgido en Puerto Rico durante los últimos años, con la propuesta de permitir las “uniones de hecho” en el nuevo Código Civil y la contrapropuesta, plasmada en la infame Resolución 99, de enmendar la Constitución para definir el “matrimonio” como un contrato exclusivamente entre un hombre y una mujer. Durante el cuatrienio pasado, la mayoría de los políticos utilizaron el tema para pagar favores o para distraer y dividir a la opinión pública. Incluso, la Resolución 99 fue engavetada más por maniobras de última hora que por un compromiso real con la igualdad de parte del liderato político del país.

No obstante, a sólo cinco meses de haber tomado posesión la nueva administración, la homofobia ha brotado de forma verdaderamente virulenta.

La Legislatura se ha convertido en uno de los principales focos de la infección, como demuestran los sucesos en torno a la nominación de Johanne Vélez, y las consabidas y mal camufladas expresiones de desprecio hacia las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero por parte del presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, la senadora Migdalia Padilla y, más recientemente, el senador Carmelo Ríos.

La lección de este proceso es que el movimiento a favor de la diversidad sexual no puede depender de favores ni negociaciones a puerta cerrada. Sólo la movilización activa y visible de todas las personas que valoran la igualdad y la diversidad puede encender la conciencia de nuestro pueblo, para forjar una sociedad para todos y todas.

Podemos comenzar —calentando motores para que la Parada de Orgullo de junio sea la más masiva y consciente que haya habido— participando en la marcha para celebrar el Día Mundial contra la Homofobia y cerrar con broche de oro la Segunda Jornada Educativa, mañana desde la Torre de la UPR hasta la Plaza Robles de Río Piedras.


Luchemos por lo que falta

Publicado en El Nuevo Día
4 de marzo de 2009

El 8 de marzo en todo el mundo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, cuyos orígenes se remontan a las luchas de las mujeres trabajadoras de la segunda década del siglo XX por obtener el derecho al voto, mayor respeto en el mundo laboral y mejores condiciones de trabajo.

Desde entonces sigue habiendo avances en muchas áreas, bastantes de ellas, incluso donde se creía haber alcanzado la igualdad. Por ejemplo, en territorio estadounidense, las mujeres podemos hoy celebrar la reciente firma de la “Lilly Ledbetter Fair Pay Act”, norma que promueve la equidad salarial, en respuesta a dictámenes del Tribunal Supremo que restringían las demandas por discriminación en los salarios bajo la ley anterior.

En otros aspectos, el estancamiento es evidente.

Por un lado, la crisis económica mundial, que afecta también a Puerto Rico, amplifica el estancamiento económico de la mujer. La alternativa a la crisis que ofrece el nuevo gobierno está resumida en el informe del Consejo Asesor de Reconstrucción Económica y Fiscal, el cual propone medidas que, de implementarse, aumentarán el desempleo y deteriorarán aún más los servicios públicos, efectos nefastos para la clase trabajadora, y especialmente para las mujeres jefas de familia, que cada vez son más en nuestro país.

Por otro lado, la democracia en Puerto Rico se ve amenazada ante la crisis del estado laico: los crecientes ataques a la separación constitucional de Iglesia y Estado.

En los últimos años el Estado ha sido cooptado por ciertos sectores religiosos, cuya agenda ha sido apadrinada por muchos de nuestros políticos. El ataque se manifiesta abiertamente cuando dilatan la aprobación del nuevo Código Civil. Cuando amenazan con revivir la Resolución 99. Al retirar la carta circular que pretendía incluir la perspectiva de género en el currículo de las escuelas públicas. O al paralizar el nombramiento de Johanne Vélez García como procuradora de la mujer, por hacer expresiones cónsonas con la posición para la cual fue recomendada.

Todas estas acciones tienen el efecto, si no el propósito, de erosionar gravemente los derechos de las mujeres.
A casi un siglo de distancia del primer Día Internacional de la Mujer, el balance de lo que se ha avanzado permanece incierto.

Por ello, este 8 de marzo, y todos los días, más que celebrar, conmemoremos la larga historia de lucha que nos legaron nuestras antepasadas, de la única forma que su sacrificio merece: luchando por lo que falta.


Los cuerpos anónimos

Publicado en El Nuevo Día
12 de noviembre de 2008

El historiador Jacques Le Goff ha señalado que, aunque el cuerpo siempre ha estado en la Historia, pocas veces se ha tomado en cuenta como protagonista de ésta. El cuerpo como protagonista ha sido exaltado en algunas sociedadas, mientras que en otras ha sido reprimido. Incluso han coexistido, en el mismo periodo, la exaltación del cuerpo por parte de algunos sectores y represión por parte de otros.

Quiero usar el cuerpo como pretexto, pero no cualquier cuerpo. Quiero hablar del problema que representa la exaltación de los cuerpos anónimos que forman parte de una exhibición que algunos califican de cultural.

“Bodies: The Exhibition” ha viajado ya a varios países, y actualmente se exhibe en Puerto Rico. Por un lado, resulta fascinante que el público pueda conocer las maravillas del cuerpo observando uno real.

No obstante, no puedo evitar preguntarme de dónde vienen estos cuerpos reales sin vida. No es una pregunta original. La misma la han levantado ya diversos activistas de derechos humanos en todos los países a los que se ha llevado la exhibición.

Se ha señalado que los cuerpos que se usan en la exhibición fueron de presos chinos quienes murieron ejecutados y posiblemente sufrieron torturas. Aunque ello ha sido negado por los organizadores de la exhibición, éstos han tenido que admitir que no pueden demostrar con certeza el origen de los cadáveres. Por lo tanto, sigue la duda sobre el tapete: ¿de quiénes eran?

Al parecer los cuerpos sin vida de algunos importan más que los de otros. Sin minimizar la importancia del área geográfica de su procedencia o los detalles de su obtención, lo que más me perturba es el anonimato de estos cuerpos y las relaciones de poder y de clase social que de esta forma ponen de manifiesto y a la vez esconden.

Sin duda, si esos cuerpos exhibidos hubiesen sido donados por alguna familia con poder económico o político, no quedarían en el anonimato. Es muy probable, incluso, que los nombres estarían incluidos en el título de la exhibición o en el espacio donde se exhibe. Evidentemente, los cuerpos de los desiguales siguen en la desventaja hasta después de muertos.

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Los cuerpos anónimos

El historiador Jacques Le Goff ha señalado que, aunque el cuerpo siempre ha estado en la Historia, pocas veces se ha tomado en cuenta como protagonista de ésta. El cuerpo como protagonista ha sido exaltado en algunas sociedadas, mientras que en otras ha sido reprimido. Incluso han coexistido, en el mismo periodo, la exaltación del cuerpo por parte de algunos sectores y represión por parte de otros.

Quiero usar el cuerpo como pretexto, pero no cualquier cuerpo. Quiero hablar del problema que representa la exaltación de los cuerpos anónimos que forman parte de una exhibición que algunos califican de cultural.

Bodies: The Exhibition” ha viajado ya a varios países, y actualmente se exhibe en Puerto Rico. Por un lado, resulta fascinante que el público pueda conocer las maravillas del cuerpo observando uno real.

No obstante, no puedo evitar preguntarme de dónde vienen estos cuerpos reales sin vida. No es una pregunta original. La misma la han levantado ya diversos activistas de derechos humanos en todos los países a los que se ha llevado la exhibición.

Se ha señalado que los cuerpos que se usan en la exhibición fueron de presos chinos quienes murieron ejecutados y posiblemente sufrieron torturas. Aunque ello ha sido negado por los organizadores de la exhibición, éstos han tenido que admitir que no pueden demostrar con certeza el origen de los cadáveres. Por lo tanto, sigue la duda sobre el tapete: ¿de quiénes eran?

Al parecer los cuerpos sin vida de algunos importan más que los de otros. Sin minimizar la importancia del área geográfica de su procedencia o los detalles de su obtención, lo que más me perturba es el anonimato de estos cuerpos y las relaciones de poder y de clase social que de esta forma ponen de manifiesto y a la vez esconden.

Sin duda, si esos cuerpos exhibidos hubiesen sido donados por alguna familia con poder económico o político, no quedarían en el anonimato. Es muy probable, incluso, que los nombres estarían incluidos en el título de la exhibición o en el espacio donde se exhibe. Evidentemente, los cuerpos de los desiguales siguen en la desventaja hasta después de muertos.

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Los cuerpos anónimos

El historiador Jacques Le Goff ha señalado que, aunque el cuerpo siempre ha estado en la Historia, pocas veces se ha tomado en cuenta como protagonista de ésta. El cuerpo como protagonista ha sido exaltado en algunas sociedadas, mientras que en otras ha sido reprimido. Incluso han coexistido, en el mismo periodo, la exaltación del cuerpo por parte de algunos sectores y represión por parte de otros.

Quiero usar el cuerpo como pretexto, pero no cualquier cuerpo. Quiero hablar del problema que representa la exaltación de los cuerpos anónimos que forman parte de una exhibición que algunos califican de cultural.

Bodies: The Exhibition” ha viajado ya a varios países, y actualmente se exhibe en Puerto Rico. Por un lado, resulta fascinante que el público pueda conocer las maravillas del cuerpo observando uno real.

No obstante, no puedo evitar preguntarme de dónde vienen estos cuerpos reales sin vida. No es una pregunta original. La misma la han levantado ya diversos activistas de derechos humanos en todos los países a los que se ha llevado la exhibición.

Se ha señalado que los cuerpos que se usan en la exhibición fueron de presos chinos quienes murieron ejecutados y posiblemente sufrieron torturas. Aunque ello ha sido negado por los organizadores de la exhibición, éstos han tenido que admitir que no pueden demostrar con certeza el origen de los cadáveres. Por lo tanto, sigue la duda sobre el tapete: ¿de quiénes eran?

Al parecer los cuerpos sin vida de algunos importan más que los de otros. Sin minimizar la importancia del área geográfica de su procedencia o los detalles de su obtención, lo que más me perturba es el anonimato de estos cuerpos y las relaciones de poder y de clase social que de esta forma ponen de manifiesto y a la vez esconden.

Sin duda, si esos cuerpos exhibidos hubiesen sido donados por alguna familia con poder económico o político, no quedarían en el anonimato. Es muy probable, incluso, que los nombres estarían incluidos en el título de la exhibición o en el espacio donde se exhibe. Evidentemente, los cuerpos de los desiguales siguen en la desventaja hasta después de muertos.

Los cuerpos anónimos

El historiador Jacques Le Goff ha señalado que, aunque el cuerpo siempre ha estado en la Historia, pocas veces se ha tomado en cuenta como protagonista de ésta. El cuerpo como protagonista ha sido exaltado en algunas sociedadas, mientras que en otras ha sido reprimido. Incluso han coexistido, en el mismo periodo, la exaltación del cuerpo por parte de algunos sectores y represión por parte de otros.

Quiero usar el cuerpo como pretexto, pero no cualquier cuerpo. Quiero hablar del problema que representa la exaltación de los cuerpos anónimos que forman parte de una exhibición que algunos califican de cultural.

Bodies: The Exhibition” ha viajado ya a varios países, y actualmente se exhibe en Puerto Rico. Por un lado, resulta fascinante que el público pueda conocer las maravillas del cuerpo observando uno real.

No obstante, no puedo evitar preguntarme de dónde vienen estos cuerpos reales sin vida. No es una pregunta original. La misma la han levantado ya diversos activistas de derechos humanos en todos los países a los que se ha llevado la exhibición.

Se ha señalado que los cuerpos que se usan en la exhibición fueron de presos chinos quienes murieron ejecutados y posiblemente sufrieron torturas. Aunque ello ha sido negado por los organizadores de la exhibición, éstos han tenido que admitir que no pueden demostrar con certeza el origen de los cadáveres. Por lo tanto, sigue la duda sobre el tapete: ¿de quiénes eran?

Al parecer los cuerpos sin vida de algunos importan más que los de otros. Sin minimizar la importancia del área geográfica de su procedencia o los detalles de su obtención, lo que más me perturba es el anonimato de estos cuerpos y las relaciones de poder y de clase social que de esta forma ponen de manifiesto y a la vez esconden.

Sin duda, si esos cuerpos exhibidos hubiesen sido donados por alguna familia con poder económico o político, no quedarían en el anonimato. Es muy probable, incluso, que los nombres estarían incluidos en el título de la exhibición o en el espacio donde se exhibe. Evidentemente, los cuerpos de los desiguales siguen en la desventaja hasta después de muertos.

Los cuerpos anónimos

El historiador Jacques Le Goff ha señalado que, aunque el cuerpo siempre ha estado en la Historia, pocas veces se ha tomado en cuenta como protagonista de ésta. El cuerpo como protagonista ha sido exaltado en algunas sociedadas, mientras que en otras ha sido reprimido. Incluso han coexistido, en el mismo periodo, la exaltación del cuerpo por parte de algunos sectores y represión por parte de otros.

Quiero usar el cuerpo como pretexto, pero no cualquier cuerpo. Quiero hablar del problema que representa la exaltación de los cuerpos anónimos que forman parte de una exhibición que algunos califican de cultural.

Bodies: The Exhibition” ha viajado ya a varios países, y actualmente se exhibe en Puerto Rico. Por un lado, resulta fascinante que el público pueda conocer las maravillas del cuerpo observando uno real.

No obstante, no puedo evitar preguntarme de dónde vienen estos cuerpos reales sin vida. No es una pregunta original. La misma la han levantado ya diversos activistas de derechos humanos en todos los países a los que se ha llevado la exhibición.

Se ha señalado que los cuerpos que se usan en la exhibición fueron de presos chinos quienes murieron ejecutados y posiblemente sufrieron torturas. Aunque ello ha sido negado por los organizadores de la exhibición, éstos han tenido que admitir que no pueden demostrar con certeza el origen de los cadáveres. Por lo tanto, sigue la duda sobre el tapete: ¿de quiénes eran?

Al parecer los cuerpos sin vida de algunos importan más que los de otros. Sin minimizar la importancia del área geográfica de su procedencia o los detalles de su obtención, lo que más me perturba es el anonimato de estos cuerpos y las relaciones de poder y de clase social que de esta forma ponen de manifiesto y a la vez esconden.

Sin duda, si esos cuerpos exhibidos hubiesen sido donados por alguna familia con poder económico o político, no quedarían en el anonimato. Es muy probable, incluso, que los nombres estarían incluidos en el título de la exhibición o en el espacio donde se exhibe. Evidentemente, los cuerpos de los desiguales siguen en la desventaja hasta después de muertos.

cuerpos anónimos

El historiador Jacques Le Goff ha señalado que, aunque el cuerpo siempre ha estado en la Historia, pocas veces se ha tomado en cuenta como protagonista de ésta. El cuerpo como protagonista ha sido exaltado en algunas sociedadas, mientras que en otras ha sido reprimido. Incluso han coexistido, en el mismo periodo, la exaltación del cuerpo por parte de algunos sectores y represión por parte de otros.

Quiero usar el cuerpo como pretexto, pero no cualquier cuerpo. Quiero hablar del problema que representa la exaltación de los cuerpos anónimos que forman parte de una exhibición que algunos califican de cultural.

Bodies: The Exhibition” ha viajado ya a varios países, y actualmente se exhibe en Puerto Rico. Por un lado, resulta fascinante que el público pueda conocer las maravillas del cuerpo observando uno real.

No obstante, no puedo evitar preguntarme de dónde vienen estos cuerpos reales sin vida. No es una pregunta original. La misma la han levantado ya diversos activistas de derechos humanos en todos los países a los que se ha llevado la exhibición.

Se ha señalado que los cuerpos que se usan en la exhibición fueron de presos chinos quienes murieron ejecutados y posiblemente sufrieron torturas. Aunque ello ha sido negado por los organizadores de la exhibición, éstos han tenido que admitir que no pueden demostrar con certeza el origen de los cadáveres. Por lo tanto, sigue la duda sobre el tapete: ¿de quiénes eran?

Al parecer los cuerpos sin vida de algunos importan más que los de otros. Sin minimizar la importancia del área geográfica de su procedencia o los detalles de su obtención, lo que más me perturba es el anonimato de estos cuerpos y las relaciones de poder y de clase social que de esta forma ponen de manifiesto y a la vez esconden.

Sin duda, si esos cuerpos exhibidos hubiesen sido donados por alguna familia con poder económico o político, no quedarían en el anonimato. Es muy probable, incluso, que los nombres estarían incluidos en el título de la exhibición o en el espacio donde se exhibe. Evidentemente, los cuerpos de los desiguales siguen en la desventaja hasta después de muertos.


Reflexiones sobre la intersexualidad

Nahomi Galindo-Malavé
Publicado en Conboca
Agosto 2007

Los temas del cuerpo y la sexualidad, aunque no son nuevos, están en auge. Esto no es casualidad, pues el interés público en torno estos temas tiende a aumentar cuando los derechos a la privacidad, intimidad, y control sobre nuestros cuerpos se ven amenazados por el Estado. Dicho interés ha resurgido recientmente en Puerto Rico tras la controversia desatada por la revisión del Código Civil.

Durante dicho proceso, sectores progresistas defendieron la propuesta de permitirle a las personas transgénero plasmar su cambio de “sexo” en el certificado de nacimiento. Además, se contemplaba legalizar las “uniones de hecho” tanto para parejas heterosexuales como para parejas del mismo sexo.

Los sectores conservadores y fundamentalistas contratacaron, impulsando la polémica Resolución 99, que pretende elevar a rango constituional la definición legal del matrimonio como un contrato entre un hombre y una mujer.

En este contexto, han surgido en diversos foros valiosas aportaciones (aunque no suficientes) que abonan al cuestionamiento de la heteronormatividad. El reciente largometraje de la cineasta uruguaya Luisa Puenzo, XXY, y el ensayo Cuerpo subversivo, norma seductora: Un capítulo de la historia de la heterosexualidad en Puerto Rico (2002) de la historiadora María del Carmen Baerga, son ejemplos de aportaciones recientes a estos cuestionamientos.

El filme XXY presenta a Alex, adolescente intersexual de 15 años. Los padres (Kraken y Suli) de Alex, abandonaron Buenos Aires, Argentina, para instalarse en una cabaña aislada en las afueras de Piriápolis, Uruguay. La razón de su mudanza fue que Alex pudiera crecer protegida de los prejuicios de la sociedad, al menos hasta que decidiera por una identidad de género. Sin embargo, Alex se resiste a tener que elegir un “género”. Un ejemplo, de esto se muestra cuando precisamente Alex deja de beberse las hormonas, que eran parte del proceso médico que le ayudaría a “elegir” su identidad. La familia recibe la visita de una pareja de amigos (Erika y Ramiro) que llegan de Buenos Aires con su hijo, también adolescente, Álvaro.

La trama se desenvuelve entre la estadía de los amigos y su insistencia en castrar y evitar que Alex se desarrolle como un hombre, y la relación que va creciendo entre Alex y Álvaro, que no sabe que ésta es hermafrodita hasta que tienen su primera relación sexual. Otro aspecto temático del filme es la preocupación de los padres de Alex por evitarle cualquier tipo de sufrimiento, sobre todo Kraken (quien es biólogo marino).

Resulta interesante que en la década del 1940 en Puerto Rico ocurrió una historia veridica de la intersexualidad. En Cuerpo subversivo, norma seductora, Baerga documenta la historia de un intersexual conocido como Emelino Troche, quien vivía en el pueblo de Hormigueros, y el escándalo que se desató a nivel nacional. El estudio de Baerga aborda como la sexualidad de Emelino se convirtió en materia de discusión pública en 1944, cuando fue acusado de “deshonrar” a la joven de 17 años, Luz Selenia Caraballo. Baerga, a través de su investigación, nos muestra cómo el escándalo sacó a luz la naturaleza “ambigua” del cuerpo de Emelina, quien luego de vivir parte de su vida como mujer, insistió en defenderse ante la Ley como hombre.

Luz Selenia se querelló ante el juez de Hormigueros, acusando a Emelino de haberla seducido y deshonrado, y exigiendo respeto y reparación mediante el matrimonio (aunque el espacio en esta reseña es demasiado limitado para abundar sobre el tema de la “virginidad” y el cuerpo de la mujer, nótese que la narrativa comienza con la pérdida del “honor” junto con la virginidad, como posesión de un cuerpo que se guarda o se roba). Las protagonistas se presentaron ante el tribunal vestidas como mujeres, dejando atónito al juez, quien conocía a Emelina de mucho antes. Explicado el “daño”, Emelina indicó que estaba dispuesta a repararlo mediante el matrimonio, desatando un escándalo, ya que el juez se negaba a casar a dos mujeres. Al insistir la pareja, Emelina fue enviada a realizarse un examen médico, el cual, según el certificado expedido, “reveló” que en efecto era un “hombre”. El juez entonces
permitió que adquirieran licencia matrimonial, aunque Emelino continuó vistiendo ropas de mujer.

Los  planes de boda, sin embargo, se afectaron a raíz de la ola de publicidad que levantó el caso. Baerga nos explica que a pesar de que: en la actualidad algunas definiciones y sistemas clasificatorios de siglos anteriores han sido dejados atrás, la idea de que somos poseedores de una naturaleza sexual, o un “sexo verdadero”, permanece vigente en los discursos del poder y en la opinión pública. La mayoría de la gente desea ser “normal”, por lo que luchan, con mayor o menor éxito, por alcanzar la “normalidad”.

En su ensayo, Baerga nos muestra cómo Emelino intentó encontrar la “verdad” sobre su ser en su “naturaleza sexual”, firmemente enmarcada dentro de los parámetros de la heterosexualidad y el binarismo hombre/mujer. Además, el ensayo demuestra que el deseo de Emelino de conformarse a la normalidad, y su convencimiento de que su conducta, sentimientos, inclinaciones y deseos responden a imperativos “naturales”, es precisamente lo que lo motiva a “confesarle” al mundo la “verdad” sobre su “naturaleza”.

Sin embargo, ni Alex ni Emelino se proyectan como víctimas. Por el contrario, como resaltan claramente tanto el filme de Puenzo como el ensayo de Baerga, ambos se aferran firmemente a su dignidad humana. Emelino adoptó una identidad pública masculina, aunque mantuvo su cabello largo para poder promocionarse como el “hombre-mujer” en los espectáulos “humorísticos” que protagonizaba para ganarse el pan (¿o tal vez como una forma sublimada y adecuada a la norma estética de aquella época, de afirmar su intersexualidad?). Alex, por su parte, ejerce su resistencia a las “normativas”sexuales que pretenden impornerle al dejar de tomar las hormonas que le recetaban para evitar que le creciera vello en la cara. Tanto el filme como el ensayo se distancian de presentar a sus sujetos como casos clínico, brindándonos en su lugar retratos profundamente humanos que no por ello pierden su valor analítico.

En síntesis, las propuestas que recogen ambos trabajos se pueden resumir en dos. La primera es que la “sexualidad” no consiste de un número fijo de identidades inherentes en la naturaleza, sino un complejo entramado de relaciones que son histórica y culturalmente variable, y puede incluir identidades flexibles. La segunda es que dentro de esa diversidad de identidades posibles, la intersexualidad es tan digna y legítima como cualquiera. La importancia de estas contribuciones radica en que proveen nuevas perspectivas, planteando de forma humana y accesible los temas del género, el cuerpo y la sexualidad, que para muchos en nuestra sociedad aun resultan tan confusos y delicados.


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